Sustancia ilegal de Troya
La vida es efímera así que mera eficiencia
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Y no me refiero a lo que hacen algunos foreros, que no paran de llorar y quejarse de lo dura que es la vida sin mamá que los arrope y les dé el beso de buenas noches, hablo de vivir en negativo como lo es el negativo de una foto.
Normalmente vivimos siguiendo las reglas y haciendo todo como se espera que debe ser, no digo que ahora de repente os volváis unos locos pero si que hay que tomar acción y vivir al limite cada situación.
Yo por ejemplo, cada vez que voy a casa de alguna hembra que pudiera ser objetivo de trinc, me da igual que sea casada o lo que sea, me hago un buen pajote en el baño, además no lo hago de una forma cualquiera, me froto con el que crea que es su cepillo de dientes por el frenillo hasta que desato la corrida, a veces me he podido hacer alguna herida debido a la intensidad del frote pero en ese momento el dolor también forma parte del placer. Y después salgo tan normal y la miro sonriendo a la vez que pienso "en algún momento te meterás el cepillo en la boca"
O cuando he ido a alguna oficina y hay hembras fértiles, aprovecho para ir al baño a leche, me gusta dejar siempre un rastro, un poco de leche inocente en el lavabo, en la manivela del grifo, para que inevitablemente al darle se manche, o en el trozo de papel siguiente que queda preparado en el rollo, para que con suerte al limpiarse el higo después de miccionar se frote toda mi leche por su parte más íntima...
Otra cosa que a menudo intercalo es la de ir drojado, ir a lugares de trabajo fumado o a comprar a un supermercado fumado, no uso otras drojas, solo hierba, y hacerme un buen pajote con la fumada en un baño público es bastante gozoso.
En el Mercadona me encanta, a veces le digo a mi mujer que me ha dado un apretón y me voy al baño y me zurro un buen izquierdazo, para tener una sensación aún más despersonalizada, y si la fumada es aguda, dejo que salte todo por donde toque y a seguir, siempre con preferencia de uso del baño femenino.
Vivir con este pequeño cambio te abre un prisma de la vida que dificilmente puedes llegar a sentir sin él, esa intensidad o adrenalina del pajote mientras una hembra intenta sin suerte entrar al baño, o mientras la escuchas miccionar al lado mientras estás ahi meneandotela, y que ella puede sentir incluso levemente el sutil ritmo que se ama mucho a si mismo en la cabina de al lado, esos momentos son sin duda el colofón.
Me vais a tachar de perturbado pero realmente os estoy mostrando la verdadera chispa de tonalidad de la vida.
Otro dia os cuento lo de coger pantaletas y ropa femenina e irte con ella al probador de alguna tienda.
Normalmente vivimos siguiendo las reglas y haciendo todo como se espera que debe ser, no digo que ahora de repente os volváis unos locos pero si que hay que tomar acción y vivir al limite cada situación.
Yo por ejemplo, cada vez que voy a casa de alguna hembra que pudiera ser objetivo de trinc, me da igual que sea casada o lo que sea, me hago un buen pajote en el baño, además no lo hago de una forma cualquiera, me froto con el que crea que es su cepillo de dientes por el frenillo hasta que desato la corrida, a veces me he podido hacer alguna herida debido a la intensidad del frote pero en ese momento el dolor también forma parte del placer. Y después salgo tan normal y la miro sonriendo a la vez que pienso "en algún momento te meterás el cepillo en la boca"
O cuando he ido a alguna oficina y hay hembras fértiles, aprovecho para ir al baño a leche, me gusta dejar siempre un rastro, un poco de leche inocente en el lavabo, en la manivela del grifo, para que inevitablemente al darle se manche, o en el trozo de papel siguiente que queda preparado en el rollo, para que con suerte al limpiarse el higo después de miccionar se frote toda mi leche por su parte más íntima...
Otra cosa que a menudo intercalo es la de ir drojado, ir a lugares de trabajo fumado o a comprar a un supermercado fumado, no uso otras drojas, solo hierba, y hacerme un buen pajote con la fumada en un baño público es bastante gozoso.
En el Mercadona me encanta, a veces le digo a mi mujer que me ha dado un apretón y me voy al baño y me zurro un buen izquierdazo, para tener una sensación aún más despersonalizada, y si la fumada es aguda, dejo que salte todo por donde toque y a seguir, siempre con preferencia de uso del baño femenino.
Vivir con este pequeño cambio te abre un prisma de la vida que dificilmente puedes llegar a sentir sin él, esa intensidad o adrenalina del pajote mientras una hembra intenta sin suerte entrar al baño, o mientras la escuchas miccionar al lado mientras estás ahi meneandotela, y que ella puede sentir incluso levemente el sutil ritmo que se ama mucho a si mismo en la cabina de al lado, esos momentos son sin duda el colofón.
Me vais a tachar de perturbado pero realmente os estoy mostrando la verdadera chispa de tonalidad de la vida.
Otro dia os cuento lo de coger pantaletas y ropa femenina e irte con ella al probador de alguna tienda.