Tu lo has querido. No es mucho, es lo que me apeteció.
Nando. De un nombre proveniente de Fernando, nombre que viene desde el Magno hasta el Felón, lo rebajas a un diminutivo un tanto medroso.
No se sabe nada de ti, pues tu presentación alude a unos atributos que se ponen en cuestión, ¡valiente forma de darse a conocer!. No provocarás deseo ni intriga, sino risas con sorna. Una dama no puede sino sentir vergüenza y despego. Abandona tal forma ya sea voluntaria o no de tomar contacto.
Te rompieron el corazón y el alma, nada lo arregla excepto ese amor "de tonalidad azul", azul el tonalidad de la tranquilidad, de la calma y el alma en orden, que en tu caso sólo provoca desasosiego y nostalgia.
Humanizas un objeto con nombre de mujer, ¡un objeto!, no un tierno y gracil animalillo o una flor, o una impresionante cascada, no....sino un objeto que te hace un servicio, nada más.
El niño pequeño que ansía de una mamá, el abrazo y beso tierno al despedirse del día exige lo suyo, es de justicia, es natural. El problema es que cualquier muestra de amor llega tarde e insustituible, porque nada es comparable al amor de una progenitora. Ningún niño debería estar falto de ese regalo, es una lástima, sin duda. Buscas de forma ocasional contacto físico y desearías que fuera lo más real al contacto amatorio, sabes muy bien que no lo es, pero lo sueñas. No puedes unificar todos los tipos de amor en uno, es imposible. Ante tal sufrimiento te recomirndo no buscar, vendrá solo.