GAD3 dispara a VOX a 54 escaños y hunde al PSOE hasta los 108
La última encuesta de GAD3 dibuja un escenario que hasta hace poco sonaba a ciencia ficción electoral:
VOX alcanza los 54 escaños, su registro más alto en la historia del partido, mientras el
PSOE cae hasta los 108 diputados y Sumar se despeña a los 8. Podemos, con 4, se asoma al abismo de la irrelevancia parlamentaria. El PP, con 141, sigue sin alcanzar la mayoría absoluta ni sumando con los de Abascal, lo que convierte el titular en un arma de doble filo: euforia en un lado, escepticismo en el otro.
La reacción no se ha hecho esperar. Hay quien sostiene que la encuesta es poco menos que un folleto publicitario del PP, firmado por una empresa demoscópica que en el pasado ya prometió mayorías absolutas que nunca llegaron. «Michavila es un Tezanos de Aliexpress», resume una de las corrientes más repetidas. La credibilidad del sondeo queda así en entredicho antes incluso de que se publiquen los microdatos.
El PP y VOX suman 195 escaños, una cifra que muchos consideran imposible
El cálculo más optimista asume que la suma de PP y VOX, con 195 escaños, roza la mayoría absoluta. El escenario pesimista parte de una premisa distinta: que la sociedad española, por su propia estructura demográfica y territorial, no permite ese resultado. «Es imposible que VOX sume tantos escaños sin un PP más bajo», argumenta una parte del análisis. La conclusión es que el sondeo infla a los de Abascal para movilizar al votante de derechas.
Lo que sí parece fuera de duda es el desgaste del bloque de izquierdas. Sumar, con 8 escaños, y Podemos, con 4, quedan reducidos a una presencia casi testimonial en el Congreso. El PSOE, pese a todo, mantiene 108 diputados, un dato que desconcierta a propios y extraños. «Lo que más sorprende es lo poco que baja el PSOE», admite una de las voces más repetidas. La explicación que circula es menos política que sociológica: un núcleo duro de votantes que no se mueve ni con agua caliente.
¿Por qué VOX sube mientras el PP se estanca?
La tesis más extendida es que VOX se está convirtiendo en el refugio de los desencantados con el PP. La idea de que «PP y PSOE son lo mismo» funciona como argumento recurrente: si el partido de Feijóo no rompe con las políticas del Gobierno, el votante de derechas busca alternativas. VOX, en ese relato, no sube por méritos propios, sino por el vacío que deja el PP.
El problema es que esa misma lógica tiene un límite. Si VOX sube, el PP baja, y la suma no da para gobernar. La paradoja queda flotando: cuanto más crece VOX, más difícil es el pacto. Y cuanto más se acerca el PP a VOX, más se le acusa de ser lo mismo que critica. El círculo no se cierra.
El desgaste de Sumar y Podemos
El desplome de Sumar y Podemos tiene menos discusión. Con 8 y 4 escaños respectivamente, la izquierda alternativa queda reducida a un papel marginal. La pregunta que sobrevuela es si ese espacio político tiene recorrido o si, por el contrario, ha tocado techo. La respuesta no está en la encuesta.
Lo que sí está claro es que el tablero se mueve. Y que las encuestas, como las promesas electorales, se las lleva el viento. Nadie sabe si estos 54 escaños de VOX son un suelo o un techo. Ni si el PSOE tocará fondo o rebotará. El único dato firme es que la política española sigue sin dar tregua.