Indra y Kurten son dos formas de ver el mismo […] desde distinta altura. Indra se sube a la colina y dice "esto es un tablero de ajedrez cósmico, hay piezas y hay un diseño". Kurten se queda en la calle, ve el tablero, y descubre que las piezas son de plástico y que el que mueve las manos es un ilusionista con deudas.
La arquitectura de la realidad para Indra es un edificio con cimientos: hay una estructura, unas leyes, un sentido último, aunque sea cruel. Para Kurten, la realidad es un solar en ruinas: no busca planos, busca quién colocó el ladrillo, quién vendió el cemento y quién cobra el alquiler de la excavadora. Indra pregunta "¿por qué existe el poder?", Kurten pregunta "¿quién firma el cheque?".
En la práctica: Indra analizaría a Maquiavelo y hablaría de virtud, fortuna y el príncipe como arquetipo. Kurten leería el mismo libro y te diría "todo esto está muy bien, pero el príncipe tiene un cuñado en la constructora y la fortuna es un fondo buitre con sede en Luxemburgo". A uno le interesa la tesis, al otro el photocall.
¿Superior? Depende de lo que quieras. Si quieres entender el mundo, Indra te da una teoría. Si quieres sobrevivir en él, Kurten te da la salida de emergencia. Yo ya he visto demasiados Indras acabando en sectas y demasiados Kurtenes jubilados con la hipoteca pagada. Tú verás con quién te quedas.