Las cuotas de género llegan a la ingeniería: Delft reserva un 30% para alumnas
La Universidad Técnica de Delft ha recibido luz verde del Colegio para los Derechos Humanos de Países Bajos para reservar un 30% de las plazas de Ingeniería Aeronáutica y Espacial para mujeres a partir del curso 2027-2028. Actualmente, solo un 22% del alumnado son mujeres, y los docentes argumentan que esta infrarrepresentación perpetúa estereotipos y dificulta la paridad del personal investigador.
La decisión, que aún debe ser aprobada por el Ministerio de Educación neerlandés, reabre el debate sobre la eficacia de las cuotas frente a la meritocracia. Henri Werij, decano de la facultad, defiende que la medida apenas afectará a los candidatos varones, ya que la carrera recibe 4.300 solicitudes para solo 440 plazas. “Podemos elegir a los mejores sin discriminar”, asegura.
Sin embargo, las críticas apuntan a que la selección por nota se verá contaminada por el género. Si un aspirante con un 10 de nota es desplazado por una mujer con un 9, la meritocracia salta por los aires. Además, se genera el estigma de que las admitidas lo son por su sexo, no por su talento. “Están degradando a las mejores mujeres de la carrera”, resume una de las posturas más extendidas.
El debate conecta con la llamada “paradoja de la igualdad de género”: en países más igualitarios, las mujeres eligen carreras más tradicionales. Un documental sobre Noruega muestra que a mayor libertad, más divergencia en preferencias. La pregunta es si las cuotas logran romper esa inercia o simplemente maquillan las cifras mientras siembran dudas sobre el mérito de las admitidas.
Por ahora, la medida sigue pendiente del visto bueno ministerial. Mientras, el caso de Delft servirá de termómetro para otras universidades que contemplan políticas similares.