Quién paga la factura y si fue hurto o robo parten el hilo
El hilo se ha partido en dos frentes que no tienen nada que ver entre sí. Uno mira al joven y a su factura médica. El otro mira al atestado y discute si lo que hizo fue un hurto o un robo. Se solapan cada tres mensajes y ninguno se cierra.
Qué se ha sabido
Casi todo llega por boca de los foreros. Jotagb pega un tuit con una idea que se repite en el hilo, la de que
tienen suerte hasta en esto:
Sobre las medidas, el mismo forero insiste en los
10 metros de caída y en que la cosa empeora si debajo había asfalto y no tierra. Coscorron lo traduce: es como saltar desde un
tercero o un cuarto. Jotagb lo deja redondo con una regla de tres:
3 metros por vivienda.
Entra un dato nuevo y discutido. Arista sostiene que sin residencia legal en España no hay derecho a prestación y que hacen falta
5 años de estancia legal, aunque él mismo lo deja en un «creo». Nadie lo confirma. Señormerigueder responde que nadie ha dicho que el joven estuviera en situación irregular.
Otra cifra sale de una experiencia personal. Jotagb cuenta que, residiendo en Países Bajos, pagaba
100 euros al mes de seguro médico y que, para operaciones serias, le mandaban a España.
Y aparece la primera duda jurídica de todo el tramo. Euriborfree se pregunta cómo puede ser que se investigue como
tentativa de hurto cuando, según la noticia, el bolso se arrebató de un tirón y el joven salió corriendo. Su queja es que el tironero de siempre aparece ahora como hurto.
Dónde está la bronca
Primero, la factura. Media docena de mensajes dan por hecho que habrá pensión vitalicia, invalidez, prótesis y rehabilitación pagadas. EL FARAON lo dice sin rodeos: seguramente consiga la invalidez y haya que pagarle atención médica el resto de su vida. Aventurero artritico añade lo de las dos piernas y la paga de por vida. Antiparticula lo llama la lotería de la paga por discapacidad. Frente a eso, Arista introduce el requisito de residencia y abre una grieta por donde antes no había ninguna.
Segundo, la calificación penal. Euriborfree abre el melón del hurto y Jotagb responde con ironía: que igual llevaba una avispa encima y solo quería ahuyentarla mientras devolvía el bolso, y que aquí algunos juzgan antes de saber la verdad. La broma del hurto de uso se queda ahí, sin que nadie la desarrolle.
Tercero, el Ayuntamiento. Gutiérrez que le veo lo dice como si fuera un informe: eso no pasa el filtro de riesgos laborales y al consistorio se le va a caer el pelo. Jotagb va más allá y pregunta por qué no había una colchoneta debajo que amortiguara la caída. La broma se mezcla con la seriedad de siempre.
Y cuarto, la deriva. Un tramo del hilo se va por donde no debía: hay mensajes sobre la nacionalidad y la religión del joven que no aportan ningún dato y que en algún caso rozan el desprecio. Se cuentan como lo que son, ruido de fondo, y no se reproducen.
La chica del bolso
El giro más raro del tramo es el que apunta a la víctima. Jotagb suelta que a la chica del bolso le va a caer el pelo y la llama pobrecita. La ironía va en la dirección contraria a la que parece: no es que la vayan a castigar, es que quien robó y se rompió las piernas acabará con más cobertura que ella.
Qué cambia respecto a antes
Lo nuevo no es la indignación por la factura, que ya venía de antes. Lo nuevo es que la conversación se ha desplazado al terreno legal y administrativo. Antes todo era coste sanitario y bromas de puenting sin cuerda. Ahora hay quien exige saber por qué es un hurto y no un robo, y quien pone encima de la mesa los requisitos de residencia para cobrar cualquier prestación.
También cambia el tono. Donde antes había chiste fácil —Spiderman, Superman, el bolso que se encuentra bien— ahora hay comparaciones de seguros médicos entre países y reglas de tres sobre la altura de un edificio. La broma no desaparece, pero se le cuelga un argumento detrás.
Lo que nadie cierra
Sigue sin haber parte médico, sin resolución del procedimiento y sin una sola cifra oficial de lo que costará todo esto. El único número que aguanta el hilo entero, mensaje tras mensaje, es el de siempre:
10 metros.