El Comité de Garantías del PSPV deja en suspenso la victoria de Bielsa por 33 votos
El Comité de Garantías del PSPV-PSOE ha decidido dejar en suspenso la victoria de Carlos Fernández Bielsa en las primarias provinciales de Valencia y repetir la votación en varias agrupaciones. El ganador se impuso por solo 33 votos a Robert Raga, el candidato respaldado por la dirección del partido. La diferencia es tan exigua que la candidatura derrotada impugnó el resultado alegando irregularidades. Lo que sigue es un pulso abierto por el control de la federación más importante del socialismo valenciano.
El detonante fue una denuncia por un supuesto amaño en la agrupación de Sedaví. Un audio atribuido a una persona afín a Bielsa recoge la frase: «He metido cinco o seis votos de los que sabía que no venían». La candidatura de Bielsa rechaza «de manera firme y categórica» cualquier vinculación con ese audio y sostiene que podría estar manipulado. La persona a la que se atribuye, añaden, no forma parte de su candidatura ni ha ejercido funciones de interventor.
Qué ha decidido el Comité de Garantías y qué queda pendiente
El órgano de garantías ya ha acordado repetir la votación en tres agrupaciones, pero todavía no ha resuelto si hará lo mismo en Sedaví. La candidatura de Bielsa considera que esa orden «carece de cualquier fundamento jurídico» y ha anunciado que la recurrirá. Fuentes de su entorno aseguran que «no ha quedado demostrado ningún acto irregular». El pulso judicial y orgánico está servido.
La ministra y líder de los socialistas valencianos, Diana Morant, despachó el asunto como la «normalidad» de los procesos congresuales. La respuesta de Bielsa no se hizo esperar: denunció un «intento de subvertir la voluntad de la militancia» por parte de quien perdió las primarias. El partido quedó dividido prácticamente al 50%, y lo que vino después lo sitúa al borde de la ruptura.
El precedente que nadie quiere recordar
Hay quien recuerda que quien ahora ordena repetir una votación perdió por 33 votos, y en su día fue acusado de amañar sus propias primarias. El Comité de Ética y Garantías ya había ratificado los resultados de Castelló y València, con Samuel Falomir y Carlos F. Bielsa renovando sus cargos. La ratificación no ha impedido que el proceso se reabra. Hay quien habla de la sombra del pucherazo en el PSPV.
Hay quien compara el episodio con el manual soviético: se permite votar, pero solo si sale lo que el aparato quiere. La militancia valenciana observa cómo su voto de 33 votos de diferencia puede quedar en papel mojado. Y mientras tanto, el relato oficial insiste en la normalidad democrática del partido.
Las consecuencias para el PSPV y para Sánchez
El PSPV de Valencia es la federación más numerosa del socialismo valenciano y su control determina el reparto de poder territorial. Repetir las votaciones en agrupaciones clave puede alterar el resultado final. Bielsa ha pedido «respeto a la voluntad expresada en las urnas» y advierte de que las acusaciones de «juego sucio» solo buscan «deslegitimar unos resultados avalados democráticamente».
El problema de fondo es de credibilidad. Si el partido que gobierna España repite unas primarias por 33 votos, ¿qué mensaje lanza a los ciudadanos sobre la calidad de su democracia interna? La respuesta, de momento, es un comunicado, un recurso y una votación pendiente. Nadie sabe cómo acabará. Y eso, en política, suele ser lo más revelador.