Trump descarta a Corina Machado y pacta con el chavismo: el petróleo manda
La operación que debía devolver la democracia a Venezuela ha acabado con el chavismo en el poder y con el petróleo en manos de EEUU. Trump no solo ha rechazado a María Corina Machado, sino que ha pactado directamente con Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, dejando a la oposición venezolana y a sus valedores españoles, PP y Vox, con un palmo de narices.
El plan de Trump: control del petróleo sin transición democrática
Desde el primer momento, el análisis mayoritario apunta a que el objetivo real de la administración Trump es asegurarse el petróleo venezolano, no instaurar una democracia. EEUU ha gastado miles de millones en la región, pero el resultado es que los mismos chavistas de siempre –Delcy, Diosdado y Padrino– siguen al mando, mientras Maduro es detenido sin un solo disparo. "Lo que quiere es el petróleo de Venezuela", resume una corriente de opinión que ve en el pacto con Delcy una jugada maestra: controlar el aparato chavista sin sobresaltos, mientras se reconstruye la industria petrolera bajo supervisión estadounidense.
El cabreo de Abascal y Feijoo: se les desmorona el relato
PP y Vox habían hecho de la causa de Corina Machado un estandarte de su política exterior. La noticia de que Trump la descarta y negocia directamente con el chavismo les ha pillado por sorpresa y ha generado un malestar que los medios califican de "fuerte cabreo". El PP intenta ahora matizar su posición, mientras Vox se ve en la tesitura de defender a un Trump que contradice abiertamente sus principios declarados. La credibilidad de ambos partidos queda tocada entre su electorado más antichavista.
Estructura de poder tras el 3 de enero: tres polos, cero democracia
Los análisis compartidos en el debate revelan que la cúpula de poder venezolana se ha reconfigurado. Hasta el 3 de enero, el poder se dividía entre Maduro, Diosdado, Padrino y Delcy. Tras la detención de Maduro, solo quedan tres polos: los hermanos Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López. Ningún opositor ha entrado en el reparto. La conclusión es que Maduro ha sido sacrificado para salvar al chavismo y garantizar los intereses petroleros de EEUU.
La pregunta que queda en el aire es si los venezolanos obtendrán algo más que nuevas promesas. La mayoría de los análisis apunta a que no: el verdadero beneficiario es Trump, que se ha hecho con el control de los recursos sin tener que lidiar con una oposición que pudiera exigir contrapartidas democráticas.
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