XRL
Madmaxista
Se trata del colegio San…
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Tres familias han denunciado al colegio concertado San Jaime de Majadahonda por humillar a sus hijos, según ha publicado ABC. Uno de los menores afectados, de 14 años, se precipitó desde un puente de la M-50 en febrero.
El caso del colegio San Jaime, en Majadahonda, ha dejado de ser una queja de pasillo. Tres familias han presentado una denuncia contra el centro por lo que describen como humillaciones a sus hijos, según ha publicado ABC. La denuncia llega después de que uno de los menores afectados, de 14 años, se precipitara desde un puente de la M-50 el pasado mes de febrero. El centro es un colegio concertado, es decir, privado pero sostenido con fondos públicos.
La denuncia sostiene que el trato del centro hacia determinados alumnos no fue solo exigente, sino degradante. Las familias hablan de humillaciones dirigidas a menores que no encajaban en el perfil que el colegio espera. El caso ha tenido a los compañeros del fallecido, adolescentes de una edad especialmente vulnerable, afectados durante meses.
El San Jaime es conocido en la zona por un modelo muy marcado: uniforme con corbata para los alumnos varones, disciplina estricta y una línea educativa tradicional. Ese perfil atrae a muchas familias del entorno, una de las zonas con mayor renta de España. También es, según quienes lo critican, el problema.
El centro cobra a las familias en torno a 250 euros al mes por un proyecto educativo propio, no obligatorio por ley, que se imparte a mitad de la jornada. Quien no lo paga queda señalado ante el resto, según la denuncia. La cuota la abona otra empresa, porque el colegio no puede cobrarla legalmente por esa vía.
Ahí está el nudo del asunto. Un centro concertado recibe dinero público y, a la vez, selecciona de hecho a su alumnado por capacidad económica. La cuota no es la matrícula, pero funciona como filtro. Hay quien sostiene que la inspección educativa debería entrar a revisar ese mecanismo.
La pregunta que planea sobre el caso no es solo jurídica. Un colegio concertado se financia con impuestos y, a cambio, se compromete a ciertas reglas de apertura y equidad. Si el proyecto propio y la cuota mensual expulsan a las familias con menos recursos, esa contrapartida se rompe.
La alternativa que se plantea en estos casos es un cheque escolar o un descuento ajustado a la renta de cada familia, revisable cada año. Es decir: que el dinero público siga al alumno, no al centro. El asunto toca salud mental de menores y responsabilidad legal de una institución educativa, así que conviene esperar a la investigación y no dar por probado ningún extremo antes de que se resuelva.
Se trata del colegio San…