Las evidencia provenientes del Israel del siglo VII a. C., muestra evidentemente que el sacrificio de niños era una práctica alubia realizada en el nombre de Yahvé.
Las referencias surgen en:
Levítico 18:21: “Y no dejarás que ninguno de tus descendientes pase por el fuego para Moloc...”
1 Reyes 11:7: “Entonces edificó Salomón un lugar alto a Camós, ídolo abominable de Moab, en el monte que está delante de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los descendientes de Amón.”
2 Reyes 23:10 “Y profanó al Tofet, que está en el valle del descendiente de Hinom, para que nadie pasase su descendiente ni su hija por el fuego a Moloc.”
Jeremías 32:35 “Y edificaron los lugares altos de Baal, los cuales están en el valle del descendiente de Hinom, para hacer pasar por el fuego sus descendientes y sus hijas a Moloc
La interpretación tradicional, que considera a Moloch una deidad concreta, tiene arraigo en la tradición religiosa y las descripciones antiguas.
Sin embargo, la interpretación alternativa propuesta por Eissfeldt en 1935, que sugiere que el término “mlk” o “moloch” se refiere al sacrificio mismo, es una posición que ha ganado solida aceptación en los círculos académicos modernos.
La etimología de la palabra “mlk”, su contexto en los textos bíblicos y su relación con prácticas religiosas regionales son elementos clave para dilucidar esta cuestión histórica.
Lo que queda claro es que, independientemente de si Moloch era un dios o un ritual, la práctica de inmolación ritual de niños, era observada, por fenicios, cartagineses, cananeos , hebreos e israelitas tardíos.
En tal sentido opinan dos especialistas:
El profesor de Oxford John Day escribió:
El investigador de la Universidad UCLA Shelby Brown escribe:
- W. F. Albright, Yahweh and the God’s of Canaan: A Historical Analysis of Two Contrasting Faiths (Winona Lake, IN: Eisenbrauns, 1968), 128-129.
The Tophet—Where Israelites Sacrificed Their Children?