El presunto homicida de Tirso de Molina tiene nacionalidad española
El homicidio se produjo pasadas las 13:15 de un lunes, en el interior de la tienda Vistebien, en la plaza madrileña de Tirso de Molina. La dueña, de
61 años, estaba a punto de echar el cierre de la hora de comer cuando un individuo armado con un cuchillo la abordó y le asestó varias puñaladas, al menos una en el abdomen. Entró en parada cardiorrespiratoria. Ni las maniobras de los agentes que llegaron primero ni la intervención del Samur-Protección Civil lograron revertirla, y el fallecimiento quedó confirmado en el propio establecimiento. Menos de
24 horas después, la Policía Nacional detuvo a un varón de
58 años y a una mujer de
56, los dos de nacionalidad española, con antecedentes por robos con violencia y problemas de drogodependencia.
La nacionalidad que aparece en el titular y la que se omite
El caso saltó a la polémica política por un detalle concreto: el líder de Vox,
Santiago Abascal, se refirió al detenido con el término despectivo «moro», y la nacionalidad española que figura en las actuaciones convirtió esa referencia en el eje de la discusión. Es, en el fondo, el viejo pleito sobre qué se pone en un titular y qué se deja fuera.
Hay quien sostiene que los medios callan la nacionalidad cuando el autor es extranjero y la subrayan cuando no lo es. La réplica más repetida va en dirección contraria: aquí la nacionalidad se publicó desde el primer momento, y el ruido lo generó un testimonio que describió al agresor como alguien que «parecía marroquí». Sobre esa impresión, no sobre un dato, se montó una etiqueta.
Cuestión de piel, debieron pensar algunos.Cómo se cerró la investigación en menos de 24 horas
La mujer fue la primera en ser detenida, en el hostal donde se hospedaban, y confesó la localización de su pareja, que estaba en un bar cercano. Allí fue arrestado el varón en torno a las
16:00 horas del martes, en la calle Atocha. El
Grupo V de Homicidios de la Jefatura Superior de Madrid llevaba el caso.
Llegaron a los sospechosos con las grabaciones de las cámaras de videovigilancia de la propia tienda y de sus alrededores, después de que ambos se cambiaran de ropa tras huir. El arma homicida, eso sí, no se ha localizado. Se investiga si la comerciante se resistió al atraco, lo que habría desencadenado la agresión.
Origen, nacionalidad y estadísticas: qué no permite concluir un caso
Con la parte policial encarrilada, la conversación derivó a un terreno más resbaladizo. Una corriente del análisis defiende que las estadísticas penitenciarias reflejan una sobrerrepresentación de determinados orígenes y que los medios evitan publicarla. La objeción es doble: la nacionalidad es una categoría jurídica, no un rasgo cultural, y un homicidio con dos detenidos de nacionalidad española no autoriza a extraer conclusiones sobre ningún colectivo.
El detalle estadístico que se repite en estas discusiones suele llegar sin fuente, sin periodo y sin denominador.
Ahí está el problema. Un caso concreto no demuestra una tendencia, y una tendencia no explica un caso concreto. Nadie discute los hechos de Tirso de Molina; lo que se discute es qué se hace con ellos.
El tercer homicidio en la Comunidad de Madrid
El de esta comerciante fue el
tercer homicidio ocurrido en la
Comunidad de Madrid desde la medianoche del domingo al lunes. La plaza de Tirso de Molina es desde hace años una zona con presencia policial permanente por los incidentes que se concentran en ella, y los primeros agentes llegaron al local en cuestión de minutos.
Lo que sigue abierto
Queda por aparecer el arma, por confirmar el móvil del atraco y por ver cómo se sostiene la etiqueta cuando el propio atestado la desmiente. Ninguno de los dos detenidos ha sido condenado. Y el argumento sobre la nacionalidad, ese que se lanza como prueba definitiva, sigue exactamente donde estaba el lunes a las 13:15: sin cerrar.