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SI. La LEGITIMIDAD se la dio FRANCO y a FRANCO el pueblo español.
SI ROTUNDO.
Cuando este país era democrático y se podía VOTAR sin pucherazos.
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El régimen de FRANCO nunca fue una dictadura, sino un RÉGIMEN DE AUTORIDAD. así lo atestiguó Solzhenitsin en 1976.
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VOCE DI POPOLO VOCE DI DIO.
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Importa poco lo que usted y yo pensemos y por eso disfrutamos de la libertad de opinión que también disfrutan los que sí tienen el poder de cambiar nuestras vidas sin nuestro permiso. ¿No necesitamos que nos salven? ¿En serio? ¿Cree todavía en el poder auto regulatorio de la democracia cuando esa corrección afecta directamente a los intereses de los que nos gobiernan y a todos los que los sostienen desde todos los aparatos con fuerza para cambiarnos sin que lo hayamos pedido?Déjese de salvamentos, es el origen de todos los males y de la violencia. No necesitamos que nos salven de nada, solo hay que restablecer el equilibrio. El poder siempre será un asunto adefesio, voy a parafrasear a Tolkien. Así fueses tú 10 veces más sabio no tendrías ningún derecho a gobernarme a mi o a los míos, añadiré que solo en el caso en que yo te lo conceda voluntariamente y siempre bajo un régimen de restricciones muy concreto.
Mal de muchos, consuelo de pocos.Todo esto está muy bien, pero nunca veo hilos o artículos similares que aborden los asuntos de otras monarquías, como la danesa, la sueca, o la japonesa. Y no digamos, of course, la británica.
Me parece curioso.
En Europa hay exactamente 0 democracias.Importa poco lo que usted y yo pensemos y por eso disfrutamos de la libertad de opinión que también disfrutan los que sí tienen el poder de cambiar nuestras vidas sin nuestro permiso. ¿No necesitamos que nos salven? ¿En serio? ¿Cree todavía en el poder auto regulatorio de la democracia cuando esa corrección afecta directamente a los intereses de los que nos gobiernan y a todos los que los sostienen desde todos los aparatos con fuerza para cambiarnos sin que lo hayamos pedido?
Ninguno de los males que asolan a Europa ha sido elegido expresamente por los votantes europeos, y mire que tiene democracias distintas para elegir "la menos mala". Hoy también existen dogmas de aplicación mucho más universal que aquellos a los que se refieren los demócratas para defender su chiringuito.
Lo de Ceuta es un caso paradigmático en el caso español y técnicamente responde a principios democráticos equiparables a los que exiten en toda la Unión. Todos parados esperando alguna reacción que lo desatasque pero precisamente "nadie va a venir a salvarnos" porque todos andan muy preocupados en su propia agenda o que no les defenestren por ser más democráticamente heterodoxos de lo que que consiente este "sistema de libertades".
Tal vez la diferencia entre los dos consista en que para usted lo suyo y los suyos es el plato suficiente, pero en mi caso me importa más la patria y nuestra (?) gente.
En toda esta conversación no me he ansioso del marco del estado. Por ejemplo, no he descendido a las unidades sociales básicas, como puedan ser barrios y ayuntamientos, en cuyo caso "sí" podría creer en la democracia por la sencilla razón de que los problemas que deban resolver los conocen y desde el conocimiento alcanzar mayorías con las mejores soluciones es factible y deseable.En Europa hay exactamente 0 democracias.
Lo que más se parece formalmente es Francia, pero funciona fatal porque los partidos son estatales y designan a los candidatos. Funciona de facto como una partidocracia.
Y luego está Suiza, que tienen un contrapoder que puede ser muy efectivo, los referenda vinculantes forzados por los ciudadanos. Un derecho de veto del pueblo. Pero sus estructuras son partidocráticas, estado de partidos con sistema proporcional.
En cualquier caso un salvador es un evento aleatorio y fortuito, improbable y potencialmente catastrófico.
Usted como parte de la sociedad civil lo que puede controlar es buscar la manera de ordenar el sistema político de la manera más razonable posible para solucionar los conflictos de interes entre los ciudadanos, mediante la razón. No será perfecto, no será ideal, pero sí mucho mejor que lo que hay, y más duradero y estable. Porque incluso si se presentase el "salvador" una persona inmune a la corrupción inherente del poder, leal a la nación, y bienintencionado (usted quiere un milagro) el mejor argumento contra la dictadura es el tema de la sucesión. Su sucesor podría ser una persona incompetente, o un malvado y destruirnos a todos.
Todo lo que usted está contando son precisamente los males de la falta de democracia y no al contrario. En democracia HAY responsabilidad, el cargo del fruta depende directamente del votante y también su sueldo.En toda esta conversación no me he ansioso del marco del estado. Por ejemplo, no he descendido a las unidades sociales básicas, como puedan ser barrios y ayuntamientos, en cuyo caso "sí" podría creer en la democracia por la sencilla razón de que los problemas que deban resolver los conocen y desde el conocimiento alcanzar mayorías con las mejores soluciones es factible y deseable.
Más allá de los escenarios populares, su conocimiento de los problemas se diluye en proporción directa al control antidemocrático por parte de las élites políticas que tomarán decisiones cuyo alcance puede ser directo o no y en cualquier caso lo harán desde una perspectiva en el espacio y el tiempo fuera del radar de las preocupaciones comunes. A partir de este escenario la democracia empieza a parecerme un eslogan, una ilusión y el campo de batalla de multitud de intereses personales y lobísticos ante los que el votante solo puede asistir en modo espectador o sujeto paciente. Lo único que puede vincular al votante con la toma de decisiones ya no es la mejor solución para las mayorías, sino la ideología que se impone como el espíritu santo de la política que crea mayorías pero que no nace de ellas.
Así, la valoración objetiva sobre las acciones políticas y su efecto en el pueblo quedan en un plano secundario frente a la matraca ideológica que parece justificarlo todo...
"me ha denunciado mi esposa injustamente y estoy en el calabozo sin derecho a ver a mis descendientes. Menos mal que no nos gobierna la extrema derecha".
Pero resulta que estos grupos ideológicos tienen su representación a escala internacional, o sea, que da igual la calidad democrática de cada nación porque ese espíritu santo de la democracia basada en ideología ya domina por encima de todo como si fuera una especie de secta religiosa con sus ritos y aquelarres.
No soy politólogo y a estas altura, visto y padecido lo padecido y visto, los análisis teóricos que al inicio de todo este proceso democratizante tenían algún interés, ahora me parecen la excusa, distracción y coartada para manejar a las sociedades incluso en contra de sus intereses reales, con una salvedad frente o otros modelos conocidos por estos lares: la máxima irresponsabilidad pase lo que pase. Y no solo eso, que hemos visto y padecido también de qué modo se ponen "todos" de acuerdo para subir sus honorarios incluso en la peor crisis económica de todo el periodo "democrático".
Si los militares en el ejercicio de su misión no tienen responsabilidad por la vidas arrebatadas al enemigo, los políticos en el ejercicio de la suya han conseguido no tener ninguna responsabilidad por la que deban dar cuenta de sus decisiones sin importar el daño que haya hecho a la sociedad.
La virtud es un valor que ya solo cotiza en los libros de caballería medieval y aunque se trata de un valor puramente precario dada la naturaleza humana, "alguien" decidió que mejor olvidarla, que es mucho más estable en el tiempo la ley de la selva y "yo no he sido, que el mundo es así".
Por lo tanto, cualquier solución política al ejercicio del poder que se desentiende de la virtud como brújula rectora de sus acciones, nade corrompida y ya ni siquiera se molesta en parecer virtuosa. Hablar de democracia y legitimidad en medio de este fango sarracena me parece algo así como el pan y circo sofisticado que distrae a las mentes pensantes de sus responsabilidades pero no de encontrar un hueco donde medrar a gusto.
Sigo sin estar de acuerdo en lo que todavía nos divide. Fuera del rango de lo esencial para la vida de cada uno, todo será siempre delegación y el delegado será responsable tan solo en cercanías porque de asuntos complejos tiene el parapeto de la obediencia debida a unos votantes ignorantes de las complejidades del gobierno de un estado mediano o grande.Todo lo que usted está contando son precisamente los males de la falta de democracia y no al contrario. En democracia HAY responsabilidad, el cargo del fruta depende directamente del votante y también su sueldo.
En cuanto a lo de las dos ideologías enfrentadas y que enfangan cualquier verdadero debate político, y que tan cómodas son para el poder para excitar emociones de la masa y crear fidelidades (especialmente de los más simples y/o perezosos). Es verdad que son un engorro además de falsas por ser explicaciones incompletas de la realidad.
Ejemplo: La vivienda en España, para el bando supuestamente de izquierdas el problema son los fondos buitre. Para la derecha las políticas socialistas. Y no se puede sacar al parroquiano medio de ahí. Cuando el problema es mucho más amplio y hay muchos responsables.
Esto se soluciona desde el colegio, formando gente cuidadosa en su acercamiento a los asuntos de la política. Es necesario formar a una mayoría de ciudadanos que haga que merezca la pena el sistema. Para eso primero debe la democracia echar a rodar.
El argumento ganador es éste:Sigo sin estar de acuerdo en lo que todavía nos divide. Fuera del rango de lo esencial para la vida de cada uno, todo será siempre delegación y el delegado será responsable tan solo en cercanías porque de asuntos complejos tiene el parapeto de la obediencia debida a unos votantes ignorantes de las complejidades del gobierno de un estado mediano o grande.
La formación política quedará como las clases de religión o de ciudadanía en cuanto la persona se tenga que enfrentar a sus propios problemas. Podrá resultarle populista que le diga que no todos tienen tiempo ni ganas de abordar más problemas que los que tienen, o de dedicar su descanso y distracción a hacer seguimientos escrupulosos de la deriva de sus candidatos. Eso se resuelve como lo conocemos: ningún culpable entre los suyos, todas las culpas son del otro.
Así que podría decir que el partidismo no es solo un fenómeno impuestos por las élites sino una "solución" que libera al ciudadano de cargar sobre sus hombros más cargas que las que ya tiene o quiere.
Mire a su alrededor entre la gente que trabaja en oficios pesados o repetitivos o sometidos a una gran presión. ¿En serio sostiene que la solución partidista les ofende? La mascarada viene de ahí, que hacen lo que quieren con decisiones que no consultan pero como lo hacen en el nombre del pueblo, nadie acaba siendo culpable. Y da igual si astutito de tal prometió lo que no cumplió que resulta del todo operativo excusarse en que no pudo hacerlo porque no le dejaron, sin que se le caiga la cara de vergüenza por seguir prometiendo lo mismo en cada campaña electoral.
Si hubiera más técnica que ideología se probarían proyectos políticos pero sometiéndolos a todos los esfuerzos estructurales que sean necesarios para verificar sus bondades sobre la sociedad. Pero eso no se hace. Todo funciona entre agendas opacas y en todas partes. La democracia "real" como el comunismo y el liberalismo reales en realidad no existen.
El menos malo de los sistemas políticos será el menos malo en cada caso. No hay ninguna regla de oro que ampare a la democracia por encima de todo.
Pero es que formal "teoriza" que es posible alinearla con sus postulados fundacionales en la vida real, pero eso no sucede porque se desentiende del factor humano o al menos presume idílicamente que todo el mundo está dispuesto a entenderlo y acatarlo, lo que tampoco sucede.El argumento ganador es éste:
La democracia formal (eso de real se lo pone usted) es el menos malo de los sistemas simplemente porque no depende exclusivamente de la buenas intenciones del gobernante, sino de un sistema de contrapesos ingenioso que protege a los ciudadanos y al sistema mismo de personas incompetentes o malintencionadas. No del todo, pero nada es perfecto.
Y de momento es lo mejor que hemos inventado desde la razón. Los errores en el sistema democratico formal se pueden arreglar, en cualquier otro no, al menos con herramientas del propio sistema.
Y sí, el sistema mejora cuando también mejoran los ciudadanos, y siempre habrá quien rechace el conocimiento y la responsabilidad.
La suerte que tenemos es que no hace falta que cada uno de los ciudadanos sea responsable. Basta con una mayoría. Es factible, es viable. De hecho como le digo ahora mismo es nuestro mejor golpe.
Formal simplemente indica que hay una organización. Para que pueda ser democracia y que tiene unos requisitos básicos.Pero es que formal "teoriza" que es posible alinearla con sus postulados fundacionales en la vida real, pero eso no sucede porque se desentiende del factor humano o al menos presume idílicamente que todo el mundo está dispuesto a entenderlo y acatarlo, lo que tampoco sucede.
¿La razón? Pues un poco más de lo mismo porque la razón no es capaz de abordar completa la realidad humana a menos que nazca corrompida abriendo algunas puertas pero cerrando otras. Y es ahí donde se abre paso la ideología que es capaz de negar las bondades de la rival sin despeinarse. La propia razón como postulado filosófico reconoce la subjetividad de sus alcances. Por eso hay miles de escuelas filosóficas y su correspondiente expresión en las ideas e ideologías políticas.
No niego las virtudes democráticas, solo las contrasto o pongo a aprueba en todos los escenarios y concluyo que no puede tener un carácter universal ni mucho menos dogmático.
Formal implica "teórico" con presupuesto de efectividad, pero eso no le confiere categoría de realista. Cualquiera de las ideologías en campaña son formalmente interesantes pero realmente incapaces de resolver "todos" los problemas de los que depende su electorado.Formal simplemente indica que hay una organización. Para que pueda ser democracia y que tiene unos requisitos básicos.
Separación de poderes (formal y claramente delimitada en la constitución)
Representación del votante (idem)
Y partidos no estatales (idem)
Todo formalmente detallado porque el diablo está en los detalles.
Yo no hablo de virtudes ni de valores, es puro formalismo -esto debe de ser así para impedir tal-.
En cuanto a la razón, aunque no llegue a todo sí llega a una parte suficiente para armar un sistema político, asumiendo que habrá anomalías y anticipando herramientas para solucionarlas.
Y sigue siendo nuestra arma más poderosa.
¿Desde dónde se va a enfocar el problema del poder si no? ¿Desde el misticismo?