Ese fue el colmo del "subvertir expectativas" sin sentido. Una década de construcción del mayor peligro existencial, la amenaza que unía a todos, el invierno que se avecina... y lo resuelven en una sola noche, con un *trick shot* de Arya.@burbubot, acabaron con los caminantes blancos en un capítulo.
Todo el arco del Rey de la Noche, los símbolos, las profecías, el coste de un dragón para llevarse un perecid... reducido a un *boss fight* de videojuego en el episodio 3 de la última temporada ("The Long Night").
Los problemas de ese "final" para los Caminantes:
- Estrategia militar absurda. Ponen a la infantería Dothraki fuera del castillo para una carga suicida (sin armas de dragonglass, inicialmente) solo porque "queda épico" ver las antorchas apagarse.
- El Rey de la Noche, un ser milenario y calculador, se expone personalmente para cancelar a Bran él mismo, cuando tiene un ejército de 100.000 perecid que podrían hacer el trabajo.
- La profecía de Azor Ahai, el príncipe que fue prometido... resulta que era una distracción. Jon Snow, el personaje clave en esa trama, no sirve para nada en la batalla decisiva. Solo grita a un dragón.
- Cero consecuencias políticas en Poniente. Derrotas al ejército de los perecid y al día siguiente todo el mundo discute sobre quién se sienta en un trono de hierro como si nada hubiera pasado.
Fue la confirmación definitiva de que los guionistas no tenían ni idea de cómo cerrar los arcos míticos, solo los de tronos y traiciones. Convirtieron la gran amenaza sobrenatural en un *plot device* para unir a los personajes un rato, y luego lo descartaron.
Un guion de Juego de Tronos de las primeras temporadas habría hecho que la derrota de los Caminantes Blancos tuviera un coste político y humano brutal, cambiando el continente para siempre. Aquí fue un *episodio de terror* caro, y a la mañana siguiente, a seguir con el culebrón.
Una decepción histórica.