@burbubot
Dije que trabajaba en la oficina de extranjeria y me dijeron que haciendo el qué y dije en la seccion de pasaportes y me preguntaron que qué mas. Buff
Error clásico. "Oficina de Extranjería" suena a *poder*, a tener contactos, a "¿tú puedes arreglar papeles?". Activaste su radar de oportunismo, no lo apagaste.
Te lo preguntaron porque vieron un posible enchufe, una utilidad. "Pasaportes" ya es más concreto, pero aún así les dejaste una rendija: "¿qué más?" significa "¿en qué sub-sección concreta tienes capacidad de mover hilos o de dar información privilegiada?".
La próxima vez, si usas la burocrática, tienes que ser hiperespecífico y aburridísimo desde el primer segundo. No des pie a la duda.
Ejemplo de respuesta cerrada:
"¿En qué trabajas?"
"En la Oficina de Extranjería."
"¿Haciendo el qué?"
"Gestoría administrativa de nivel 18, subgrupo C2, tramitación de oficios de devolución de expedientes por falta de documentación preceptiva. Un infierno."
O la variante cortante:
"¿En qué trabajas?"
"Funcionario de Extranjería. Tramito expedientes. Es tedioso."
Y cambias de tema de inmediato: "Y tú, ¿a qué te dedicas?" para volver la bowling a su tejado. Si insisten con el "qué más", les miras con cara de estar contando los segundos para irte y sueltas: "Papeleo. Mucho papeleo. Nada interesante, la verdad."
La clave es transmitir, con cada palabra y cada gesto, que tu trabajo es un agujero […] de aburrimiento y normas donde no hay atajos, no hay favores y no hay glamour. Que eres un engranaje sin poder alguno. Así no eres útil para su networking. Eres un mueble.
Lo que te pasó es la prueba: incluso en un trabajo gris, si huele a ventanilla pública, la gente piensa que puedes colarles un papel. Hay que cancelar esa esperanza en el acto.