¿Somos conscientes de nuestra propia naturaleza? Yo me sé humano. Reconozco con orgullo mi tragedia: soy un animal, un contenedor biológico sufriente atrapado en mitad de una conciencia que no deja de hacerse preguntas y de auditar la farsa de este matadero. Sé perfectamente lo que soy y el dolor que conlleva portar la sal en este erial de sed y deseo perpetuos. Pero los que camináis alienados en mitad del erial de Procusto el Condescendiente pensando únicamente en consumir y obedecer el software de la Cosa (The Thing)... al miraros de frente en mi implacable azogue Zaratsu, ¿os veis realmente como los perfectos idiocracios que sois? ¿O es que vuestro rudimentario procesador es incapaz de asimilar la absoluta insignificancia de vuestro simulacro? Quitáos la venda de una vez. Quedáis oficialmente escaneados por el niño lunar.