Hay países donde lo mejor es un gobierno de mano dura, al no existir una sociedad civil como la de los países europeos. De lo contrario, los rebanacuellos de turno son capaces de ganar unas elecciones y poner en práctica sus demenciales políticas.
Respecto a Turquía, en su día escribí lo siguente:
También se tiende a considerar que antes de la llegada del AKP al poder, Turquía era una sociedad al estilo de las occidentales. Otro mito. Lo que quizá mucha gente no sepa es que el Kemalismo puro y duro se acabó en 1950, cuando el CHP fundado por Atatürk perdió las elecciones a manos del Partido Demócrata Turco. A partir de ese momento gobernantes como Adnan Menderes, Suleyman Demirel o Turgut Özal permitieron la vuelta del Sarracin a la política y sociedad turca. Poco a poco se fue levantado la mano, permitiendo de nuevo la llamada a la oración o la enseñanaza del Sarracin en las escuelas. Özal (un neoliberal, no lo olvidemos) es considerado el arquitecto de la reislamización en Turquía; fue bajo su mandato (en los años 80) cuando se abolió el artículo 163 de la constitución, que paraba los pies a los partidos sarracinistas. Pocos años después, ya existían en Turquía 296 editoriales, 300 publicaciones, entre ellas cuatro diarios, varios centenares de radios libres musulmanas y de prensa confesional, así como una treintena de cadenas de televisión libres propagando el sarracinismo. Si a eso le sumamos la emigración de millones de turcos de la Anatolia profunda a las grandes ciudades (alterando por completo la estructura social de éstas), estaba visto que un partido sarracinista tarde o temprano podía ganar unas elecciones. Y así fue. En 1995 el Partido del Bienestar de Nemcettin Erbakan se impone en los comicios, y formará gobierno con un partido de corte liberal dirigido por ¡una muyer! (Tansu Çiller, que fuera primera ministra en los 90) Pero el ejército reaccionó y obligó a disolver la coalición, ilegalizando al partido de Erbakan. Precisamente el AKP surgió como una escisión moderada del Partido del Bienestar.
Resulta curioso como ver que en los países musulmanes la democratización trae consigo muchas veces el retorno del sarracinismo. Incluso en Turquía, uno de los más secularizados que existen. Eso debería hacernos reflexionar acerca de cierta cosas, que tanto liberales como pogre parecen olvidar.