Pero el alquiler sí suele venir dado por el coste de la vivienda. Generalmente por el coste de la hipoteca a 25 años de una vivienda más los impuestos y gastos y una rentabilidad de 5-10% esperada. El que compra vivienda para ponerla en alquiler suele aprovechar el apalancamiento que le dan los bancos. Si el crédito es caro, no van a apalancarse.
Porque además es lo que marca que si sube mucho la gente huya a zonas más baratas (encareciéndolas) y que viviendas que están en mal estado, se adecenten y salgan al mercado, si el coste de adecentarlas se ve compensado por la rentabilidad.
El coste no fija la renta que el mercado puede pagar; fija qué propietarios están dispuestos a ofrecer vivienda a esa renta.
Si comprar, financiar o reformar un piso exige 1.500 euros mensuales para que la operación salga y el mercado sólo paga 1.000, el propietario no consigue 1.500 por tener costes altos; simplemente no hará la operación, no reformará o retirará el piso.
La prueba más sencilla son dos viviendas iguales en el mismo edificio. Una puede estar heredada y libre de cargas y la otra comprada ayer con una hipoteca cara. Sus propietarios tienen costes completamente distintos y, sin embargo, no pueden cobrar rentas radicalmente distintas por viviendas intercambiables. Ambos se enfrentan al mismo mercado.
Por eso el crédito importa muchísimo, pero principalmente por la oferta y por las decisiones de inversión. Puede hacer que entren o salgan viviendas del alquiler, que se reformen o no y que cambie la rentabilidad exigida. Lo que no hace es permitir al propietario trasladar automáticamente su hipoteca, sus impuestos y un 5 o un 10% de rentabilidad al inquilino.
Y ahí está el detalle, lo has dicho tú mismo, si el crédito es caro no se apalancan; y eso significa menos pisos comprados para alquilar, con la misma gente buscando.
Encarecer el crédito recorta la oferta y aprieta la renta, no la baja.
En lo de desplazarse a zonas más baratas sí estamos de acuerdo; cuando una zona se vuelve inaccesible, parte de la demanda se desplaza y encarece las siguientes. Eso no elimina la escasez; redistribuye quién la soporta y dónde aparece.
Tu mecanismo recorta la oferta; no demuestra que la hipoteca determine lo que el inquilino puede pagar.
El coste decide si te compensa ofrecer el piso; el mercado decide cuánto puedes cobrar por él.