El blindaje de Sánchez en cifras: de la hipérbole a los 400 millones
Ningún escándalo parece capaz de arañar la posición de Pedro Sánchez. La última hipérbole entre los analistas económicos más escépticos era directa: ni la más extrema —comerse un niño crudo en directo— le costaría el cargo. La frase no busca ser literal, sino subrayar una percepción: la del presidente blindado frente a cualquier cosa.
El blindaje tiene nombres propios y un precio. El presidente recogió un galardón en Nueva York de manos de Anne Hathaway, mientras Moncloa eleva su gasto publicitario a 400 millones desde que llegó al poder. La cifra, publicada por THE OBJECTIVE, se citaba como prueba de que el relato oficial se compra a cualquier precio.
Quienes sostienen la tesis del blindaje señalan la mayoría en el Congreso, el Tribunal Constitucional y la negativa a tramitar suplicatorios. Otros matizan: la mayoría congresual no es socialista, pero la oposición no logra rentabilizar los casos de corrupción que salen a la luz. Feijóo, atado a Puigdemont y a Waterloo, no parece en condiciones de aprovechar la coyuntura.
La anécdota que descoloca: entre las corrientes escépticas, lo que de verdad pondría en apuros al presidente era un mensaje interno con un insulto a un sector de votantes. Ni la hipérbole extrema, ni los 400 millones, ni el premio. Eso dice más del estado de la política que cualquier análisis.