Medaigualtodo
HERESIARCA
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Dos mil euros en el bolsillo y un billete de avión barato bastaban, en la década de 2000, para que un asalariado español se trajera una pareja de Cuba, Brasil o Venezuela. La operación, pronto bautizada como turismo afectivo, se vendía como un triunfo personal. Casi nunca lo era. La paradoja es incómoda: cuanto más se abarató el viaje, más corta fue la relación.
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Lol. Has descrito exactamente lo mismo que le pasó a un profesor que tuve en primaria con su mujer cubana, mucho más joven. En menos de un año, la señora ya estaba con otro hombre joven y él soltero de nuevo.(mensaje citado en revisión)
(mensaje citado en revisión)
.La de dinero que nos cuestan los fracasados con su latin deforme y toda la parentela.Este profesor era mucho peor que los que llevaban pintalabios para fockar en Cuba, llenaba las maletas con medicinas y champús porque él era un benefactor.
No veas cómo se puso el hombre cuando la niña que había alquilado dio por rescindido su contrato; fue culpa suya, en realidad, se traicionó a sí mismo. La imagen del espejo no era benevolente con él y los 35 años de diferencia entre ambos los hacían parecer abuelo y nieta si había buena voluntad.
El viejales dueño de una empresa donde trabajé se trajo a otra cubana. Era mi segundo curro; tenía ya 18 añitos y ella en torno a 27, si no recuerdo mal. El asunto era la comidilla de los compañeros. Al menos esta vez se notaba a la legua que ambos conocían los pormenores del contrato. Estaba muy rica.
Un conocido terminó con una viogen (en tiempos de previogen) porque se trajo a señoras que luego se traían a sus descendientes: el cliché colombiano. Lo gracioso del asunto es que fueron dos veces de las que salió escaldado, una acabó en el calabozo; la otra, en la casa de una hija.
En los tres casos hablamos de peña que viajó ex profeso a latinoamérica a venirse con una mujer bajo el brazo. Conozco de primera mano historias similares donde, en vez de desplazarse y conocer el género en origen, las encargaban por el Chat IRC/Terra, les pagaban el pasaje y las tenían aquí calientes. Huelga decir que a los meses ya tenían a su progenie en los pacopisos pagando pensiones.
Y esto es lo que a mí me pilló muy de cerca.