El hilo pasa de Feijóo y Vox a la trifulca personal
El hilo se parte en dos mitades que no se hablan. En una, varios participantes discuten el techo del PP, el suelo del PSOE y lo que queda del diagnóstico de Tomás Gómez, con cifras y fechas. En la otra, dos foreros llevan páginas enzarzados en un intercambio de descalificaciones que no aporta un solo dato y que acaba arrastrando el tono general. Entre medias, alguien pega cuatro tuits y el resto sigue a lo suyo, como si no fueran con ellos.
Qué se ha sabido
El material de fuera lo trae
maestroburppp. Pega un tuit de Pedro G. Cuartango, de ABC, que sostiene que Sánchez «ha transformado una democracia parlamentaria en un régimen presidencialista en el que él aspira a concentrar todos los poderes y a destruir a la oposición», y que cierra con un «la historia les juzgará». Óscar Puente le responde que quien quiere destruir a la oposición es el autor del tuit, no Sánchez. En la misma tanda, maestroburppp pega otro mensaje de Puente sobre el agua caída en Barcelona y la estación de Sants, y un tercero sobre la bondad. Nadie discute los tuits: se pegan y se pasa página.
Nefersen entra a discutir la etiqueta de Feijóo. No lo ve blando, lo ve inane, sin carisma, un estratega silencioso. Y añade el movimiento interno: el PP ha ido sustituyendo perfiles de la etapa Casado por gente del ala combativa, y eso, dice, es presión de Vox.
Blas el Empalador pone la fecha y la aritmética. Rajoy ganó con mayoría absoluta en
2011, cuando Vox ni existía —se fundó en
2013— y el desapego de buena parte de la derecha hacia el PP no había prendido. Con un Vox que «en cualquier caso sacará más de
50 diputados», los
176 de la mayoría absoluta no dan.
sivigliano mueve el foco al otro lado: los
120 escaños de suelo del PSOE no se los quita nadie; el objetivo no es ganar, es que no haya mayoría alternativa; y sin Presupuestos se gobierna igual.
Cerdo capitalista vuelve sobre Tomás Gómez. Le reconoce el pufo de Parla —deuda municipal en proporción al presupuesto, dice— y aun así mantiene que su diagnóstico vale, porque el rencor le hace decir lo que otros callan.
Shikazz0 mira fuera: en Reino Unido y Francia ya recortan a funcionarios y pensionistas; en España, sostiene, eso llegará en la próxima legislatura, y a Sánchez le interesa que se la coma la derecha. Para
2031, calcula, tendrá nacionalizados los millones llegados entre 2021 y 2026 y el discurso del recorte será suyo.
farero_interino aporta la letra de las sanciones por manifestación no autorizada y habla de infracciones graves de entre
601 y 30.000 euros. Lo cuenta él, sin enlace.
valenbury2 defiende la marcha contra un gobierno «incapaz en 9 años de hacer una vivienda». Paco I de España deja su vaticinio: Sánchez es capaz de meternos en una guerra para seguir en el poder.
Y el detalle doméstico del tramo: un participante responde a las acampadas diciendo que él no acampa, que tiene un piso de
148 m² en Chamberí. A partir de ahí, la cosa se despeña.
Dónde está la bronca
Dos frentes abiertos y ninguno se cierra.
El primero es el personal. Un forero presume de piso para desmentir que esté acampando. Otro le responde que quien tiene no necesita decirlo ni convencer a nadie, y que lo que demuestra es hambre y fantasía. Desde ahí, descalificación va, descalificación viene, con acusaciones de escribir por dinero y algún intento de convertir el intercambio en un espectáculo. Nadie rectifica. Uno acaba anunciando que manda al otro al botón de ignorar, y lo hace con la misma mala educación del resto.
El segundo frente es el PP, que sí tiene argumentos. Nefersen discute la etiqueta de blando; Blas el Empalador discute la aritmética de la mayoría absoluta; sivigliano y Shikazz0 empujan el foco al PSOE y su suelo electoral. Es una discusión vieja reordenada: no se pregunta quién gana, sino si existe una suma alternativa.
La tercera discusión es Gómez. Cerdo capitalista le da la razón sin apreciarle: el rencor le convierte en analista útil. Es la línea que ya venía de antes —se le lee por dentro del partido— llevada un paso más: se le lee porque está cabreado.
Qué cambia respecto a antes
Que la discusión sobre Gómez deja de ser sobre Parla y pasa a ser sobre si vale como analista, con su deuda municipal reconocida por quien no le tiene simpatía. Que el hilo se llena de tuits ajenos —Cuartango y Puente— en lugar de la calle. Que la conversación sobre el PP se reorganiza en torno a una etiqueta: blando, inane o estratega silencioso. Y que el tono se hunde: la trifulca personal ocupa más espacio que cualquier cifra.