El hilo deja la fecha y discute si cabe una moción de censura
La fecha se cae del debate. Nadie la defiende, nadie la cita. En esta tanda la discusión ya no es cuándo, sino si hay algo, y el eje se ha movido a otro sitio: si el Gobierno queda tocado sin convocar, qué se puede hacer. Ahí entran Junts, la moción de censura y el recordatorio de que ese mecanismo no sirve para forzar elecciones.
Qué se ha sabido
Poco material nuevo y ninguna fuente pegada: en este tramo nadie trae enlaces, tuits ni vídeos. Lo más concreto lo aporta Vikingo2016, que avisa de un especial en TVE 1 y cuenta lo que ha visto: una mujer de
60 años a la que echan en
15 días, con
500 euros de ayuda de mayores de 52, pidiendo un piso mientras los contertulios discuten si hay que dárselo.
Matahari pone fecha a la próxima señal: este fin de semana hay manifestaciones, y sostiene que el presidente quiere medir la afluencia antes de decidir. De ahí saca una conclusión:
no es tonto.
machote hispano mete el escenario que faltaba. Si no hay adelanto y el Gobierno llega tocado, dice, Junts está molesto con el reparto territorial y podría llevarse por delante al socio con una moción de censura. Él mismo le pone el freno: las mociones de censura son constructivas, no valen como herramienta para convocar elecciones. El argumento ya estaba en el aire; aquí vuelve con nombre y apellido. Añade que la mesa del Congreso responde a la mayoría que sostiene al Gobierno, así que el camino no está libre.
Nadie aporta una fecha nueva. Ni una.
Dónde está la bronca
Dos bloques que no se mueven y un tercero que se pone gallito.
Los que creen que convoca tienen ahora su mejor argumento. BudSpencer lo escribe entero: para qué monta semejante follón si no es para ir a elecciones, y añade que hay dudas porque la movilización es menor de lo que esperaba. Remata con un aviso a los suyos: no hay fecha perfecta, la mejor opción es ahora.
Republicano va más lejos y monta la campaña entera. Cree que habrá convocatoria y que la maquinaria se pondrá a hablar de desahucios, con casos contados en televisión uno por uno, para que el tema de la vivienda no se enfríe.
Los escépticos responden con la misma frase de siempre. ULTRAPACO lo dice en dos líneas:
«Os lo adelanto. NO VA HABER ELECCIONES». Felson añade que no habrá elecciones «democráticas, ni cosa parecida, aunque pongan urnas en colegios e institutos». Toctocquienes ironiza con que no convocará porque le hace falta seguir siendo el baluarte antifascista. Petronilo ya tiene el lunes escrito: vendrá con sonrisa, dirá otra cosa y no convocará nada. Covid1ota pregunta, en tono burlón, quién sigue creyendo que habrá adelanto.
Antiparticula apunta un detalle que nadie le discute: en las manifestaciones del fin de semana no va a ir nadie con una pancarta pidiendo elecciones.
Es todo muy ridículo, escribe.
En medio, los que ven cálculo en todo. Ecce Cecilio sostiene que las 72 horas no son para convocar sino para preparar el terreno, y que sin el control de las instituciones no aguantaría fuera del cargo. Y yimi lo resume con miedo: este no va a terminar de una manera normal. Son sospechas sin ninguna prueba detrás y así se quedan.
Y está el bando que se pone chulo. Hay mensajes en mayúsculas que se ríen de los que dudan y anuncian que votarán otra vez al presidente para disfrutar de cuatro años más. Otros contestan que la oposición no moviliza a nadie. 4motion lo firma: el guion se cumple, se apelará a lo social y le saldrá bien porque lo que tiene enfrente, dice, no arrastra a nadie. El mismo forero escribe que todo está sincronizado y que huele algo parecido a lo que sintió antes de la pandemia, sin aportar nada que lo respalde.
EXTREME DERROITION da la vuelta al pronóstico: sostiene que el presidente es capaz de revalidar otros cuatro años. Malditos Bastardos responde que eso sería el despertar y que no caerá esa breva. Nadie rectifica.
Qué cambia respecto a antes
Que las fechas que circulaban han desaparecido. Ya no se discuten: se da por hecho que no hay nada firmado y el hilo se ha ido a los escenarios de después. La moción de censura entra como plan B y sale casi al momento, porque todos recuerdan que es constructiva. También entra la tele: el especial de TVE 1 se comenta como si fuera parte del guion.
Y entra el miedo. Varios mensajes hablan de cloacas, de pucherazo y de lo que se estará tramando en estos tres días. Son acusaciones sin respaldo, lanzadas al aire, y en el hilo no hay una sola prueba que las sostenga. Junto a ellas aparece una teoría sobre financiación extranjera de las movilizaciones. Tampoco tiene nada detrás.
Sobre las 72 horas, la lectura que gana es que no son para decidir. ATROPA lo dice sin épica: «hemos hecho callo de tanto recurrir a lo mismo». Y Von Rudel recuerda que la última vez el plazo acabó con polémica institucional, con una jueza en medio, y avisa de que ahora puede ser peor.
La comida, el cura y el Falcon
El hilo también se va por las ramas, y a mucha honra. sociedadponzi y Petronilo abren su propia investigación paralela: si el presidente ha comido, si está bien. Es el chiste fijo de la tanda.
En medio aparece un mensaje que se va a un pueblo de La Sagra y a una vieja historia de un cura con los galgos. No tiene nada que ver con nada y dura más que el debate político. Ederall pide que se dé una vuelta en el Falcon para despejarse antes de convocar. Lorenzo Ramirhez Reborn cierra con una frase de puro bajón. Alguien pregunta si el protagonista del hilo es forero de burbuja. Nadie lo aclara.