Sánchez exculpa a Marruecos y señala a Rusia e Israel en la crisis de Ceuta
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha descartado por completo la implicación de Marruecos en la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Lo hizo durante una entrevista en “Hoy por Hoy” con Aimar Bretos, el 31 de agosto de 2026, donde atribuyó las alertas a campañas de desinformación orquestadas por redes vinculadas a Rusia, Israel y la ultraderecha internacional.
Un relato que no convence a la calle
El relato oficial ha chocado de frente con el escepticismo de una parte importante de la opinión pública. Las acusaciones de mentir y de faltar al respeto a Marruecos se multiplican, especialmente ante la próxima comparecencia del jefe del Ejecutivo en el pleno del Congreso. Se le recuerda que tiene a media arco parlamentario, además de prensa y televisiones subvencionadas, para repetir la consigna.
Hay también quien ve en la exculpación un síntoma de debilidad: una dependencia estratégica de Rabat que obligaría a Moncloa a mirar hacia otro lado. La tesis de la desinformación se percibe como un intento de desviar la atención, y no son pocos los que sostienen que España no está en condiciones de responder a Marruecos, que contaría con mejor armamento y con el apoyo de potencias como Estados Unidos o Israel.
La pregunta que queda en el aire
El jueves, Sánchez subirá al estrado del Congreso con un discurso ya escrito. Pero la brecha entre el relato oficial y lo que una parte del país cree no hace más que ampliarse. Si Marruecos no es el problema, ¿por qué Ceuta parece el último lugar donde el Gobierno quiere hacer valer su autoridad?