Arde una fragata rusa en el Mar Negro sin confirmación independiente
El 6 de mayo de 2022, la agencia EFE publicaba que una fragata rusa del tipo Burevestnik se había incendiado frente a la isla Zmeiny, en el Mar Negro. La agencia ucraniana Dumskaya atribuía el incidente al impacto de un misil lanzado por el Ejército de Ucrania, y la noticia saltó a los informativos de televisión, según comentaban los participantes. A partir de ahí la pregunta dejó de ser qué había ocurrido y pasó a ser qué parte del relato resistía una comprobación mínima. Del buque, al que se dio el nombre de
Almirante Makarov, se sabía a ciencia cierta muy poco: ni el casco, ni un balance de daños, ni una sola imagen verificable del incendio.
Qué dice el parte y qué falta por verificar
La versión del ataque descansa en fuentes ucranianas. Es una atribución, no una confirmación: nadie ha enseñado el resultado del impacto ni un informe independiente que lo avale. Se sostiene que Ucrania alcanzó el buque con un misil tipo
Neptune, que según uno de los participantes son de fabricación propia y en número limitado. Rusia no ha confirmado el ataque.
La prueba que sí circuló apunta en dirección contraria. Se difundió una
fotografía del Almirante Makarov atracado en Sebastopol para negar el hundimiento, y las primeras objeciones fueron técnicas: imagen sin metadatos, imposible de fechar, sin forma de saber si era de ese día, de la semana anterior o de meses atrás. En una guerra donde cada parte publica su versión, una foto sin marca temporal vale lo que vale un comunicado.
El precedente del Moskva y la fragata que resucitó
La comparación se impuso sola. El hundimiento del crucero
Moskva dejó un rastro reconocible: captación de señales de radio pidiendo socorro y una versión oficial que habló primero de incendio a bordo. Aquí, en cambio, pasaron días sin que se registrara nada parecido, según el participante que planteó la comparación. Ese silencio es el argumento más repetido por quien duda del ataque.
Pesa también el historial inmediato. Una fragata dada por hundida
un mes antes reapareció después patrullando por Crimea, lo que convirtió cualquier anuncio de barco destruido en sospechoso por defecto. Quien defiende la versión ucraniana responde con una obviedad incómoda: que un ejército mienta sobre sus pérdidas no demuestra que el ataque no existiera.
La isla de las Serpientes y el chiste del territorio submarino
La isla Zmeiny es el punto que aparece en el parte: frente a ella se sitúa el incendio. El episodio se leyó también en clave de propaganda. Con ironía se señaló que el buque, si de verdad se fue al fondo junto a la isla, acababa de
conquistar de forma permanente los territorios submarinos próximos a ella. El chiste funciona porque el fondo del Mar Negro ya acumula bastante chatarra en dos meses de guerra.
El 9 de mayo como prueba de fuego
Hay un detalle de calendario que atraviesa parte de la discusión: la efeméride del
9 de mayo. Un participante se preguntaba cómo presentaría Rusia esa «victoria» de la fragata en la fecha señalada, y otro anticipaba un «9 de mayo acuático». La coincidencia con la efeméride convertía cualquier pérdida naval en un problema de relato para Moscú.
Un episodio más de la guerra de propaganda
La conversación se ensanchó hacia algo mayor: la credibilidad de cada bando. Hay quien sostiene que se está dando por buena propaganda con acabado
videojueguil, y quien recuerda casos anteriores de barcos dados por hundidos que después reaparecieron. Uno de los participantes citó de memoria el caso de la fragata estadounidense
Stark para argumentar que en esas aguas casi nada es un accidente.
El intercambio derivó en parte hacia la hostilidad abierta y el insulto, con respuestas que en nada ayudaban a aclarar los hechos. Es el ruido de fondo habitual cuando la única prueba disponible es una fotografía sin fecha.
Ahí se atasca el asunto: sin señales de socorro, sin imagen fechada y sin peritaje independiente, el Almirante Makarov sigue siendo una baja sin acta. Puede estar en el fondo del Mar Negro o atracado en Sebastopol. Ninguna de las dos versiones ha enseñado todavía el papel que lo demuestre.