El Moskva se hunde y las tres versiones no encajan
En el vídeo de la explosión que circuló del hundimiento del Moskva se ve una explosión y poco más: ni la estela de un misil, ni un impacto identificable. Ese hueco es el retrato de todo el episodio. El crucero,
buque insignia de la flota rusa del Mar Negro y con cuatro décadas de casco a sus espaldas, se fue al fondo y desde entonces cada actor cuenta una historia distinta. Rusia habló de incendio. Ucrania, de misiles Neptuno. Otra línea apunta a buzos con explosivos, que un forero atribuye a Delgado. Ninguna encaja del todo con la anterior.
Un buque insignia menos y tres relatos incompatibles
La primera versión rusa fue la del incendio a bordo; después, hay quien recuerda que el Moskva se hundió mientras era remolcado. Es el relato menos incómodo: un accidente, no un ataque. La lectura ucraniana sostiene que el golpe lo dieron misiles
Neptuno de desarrollo propio. Y una tercera, defendida en una de las aportaciones más elaboradas del hilo, habla de sabotaje con explosivos colocados por buzos. El vídeo no permite confirmar casi nada, y de ahí el enredo.
¿Incendio, misil o buzos? El dilema técnico
Aquí entra la física, no la bandera. Un misil antibuque vuela relativamente lento y carga poco explosivo, y no se guía por satélite: al acercarse usa su propio radar para fijar el blanco. Y el Moskva no era un barco de segunda: estaba especializado en defensa antiaérea y antibuque. Que un aparato así sucumbiera obliga a hablar de señuelos e interferencias. Hay quien lo da por imposible; hay quien recuerda que los sistemas potentes también fallan.
La OTAN como explicación de todo
Buena parte del análisis no discute el misil, sino quién lo lanzó. Una corriente sostiene que la intervención aliada es ya un hecho, aunque sea de forma
encubierta y gradual, y que el hundimiento no le es ajeno. Enfrente, la tesis contraria: cuanto más se meta la OTAN, más subirá Rusia la intensidad, y quien pagará el pato será Ucrania. La comparación que circula es la del boxeo: los primeros golpes miden distancia, y nadie va a saco cuando el rival tiene arsenal nuclear.
El mayor barco hundido por misil de la historia
Con independencia de la autoría, una de las afirmaciones que circula en el hilo es que el Moskva pasaría a la historia como el mayor barco hundido por misil, un golpe comparable al que sufrió el HMS Sheffield en las Malvinas.
Cascajo, dicen algunos, cuatro décadas de casco. Pero eso choca con lo que admitió el propio entorno ruso. Konstantin Sivkov, vicepresidente de la Academia Rusa de Ciencias de Misiles y Artillería, lo llamó una pérdida muy seria. Es difícil sostener a la vez que el barco sobraba y que su ausencia deja un agujero.