Del seguro de impago al fondo: el hilo se parte en dos
Ya no se discute cuántos pisos tiene nadie. Ahora se discute qué hace con ellos. Y en cuatro páginas el hilo se ha partido en dos bloques que no se hablan: los que dicen que el propietario cierra el piso y espera, y los que dicen que ese piso acabará en manos de un fondo. En medio, una pelea por la rentabilidad y otra por un seguro.
Qué se ha sabido
Willowow pega una fuente y con ella rebaja la tesis de que el mercado lo copan los grandes. Es
un artículo sobre el 92% de los pisos en alquiler en manos de pequeños propietarios, frente a un 8% de fondos. De ahí saca un matiz que nadie le discute: las desgravaciones iban por IRPF, no por impuesto de sociedades, así que una empresa difícilmente las pillaba. Y añade su explicación de fondo, un efecto Cantillon: si el dinero vale menos, todo cuesta más, «aplica a un yogur y a un piso».
Las cifras de rentabilidad se cruzan en pocas líneas. SanMarcial sentencia que hablamos de
rentabilidad bruta por debajo del 3,5% en Barcelona y Madrid. El Lonchafinista responde con su zona:
Tenerife, entre el 8% y el 12% anual. El enlace que circula habla de una media del
7,5%.
Quark24 mete un efecto que no estaba: la vivienda ya frena la movilidad dentro del país. Funcionarios que rechazan plazas lejos porque no encuentran piso, no porque sea caro. Y añade a los jubilados extranjeros con pensiones modestas pagando alquileres que suben.
Bien boa responde a la red de seguridad de la que se venía hablando con una frase corta: «Espera sentado a que te pague la CCAA. Que inocencia».
Dónde está la bronca
Aquí salta lo del seguro. TylerDurden99 lo pone como solución cerrada al impago: el precio se conoce antes de firmar, se compara y se decide, y si la aseguradora cae, está el consorcio. «Problemas solucionados», escribe. politicodemadreputa le contesta que el seguro le va a costar más que la renta que cobra, y que si la aseguradora quiebra, ya veremos qué cobra. La discusión no avanza desde ahí.
El segundo choque es qué hace el propietario con el piso. Bailongo sostiene que el perfil mayoritario no es el del gran tenedor: gente con una o dos propiedades y liquidez suficiente para dejarlas cerradas. Y saca la consecuencia: menos oferta, alquileres más caros. «Gran solución», ironiza. Él mismo da el paso siguiente: saldrá al mercado una cantidad enorme de viviendas que nadie podrá comprar salvo un fondo, porque no habrá crédito ni subirán los salarios.
Rebel6000 le pincha la idea de cerrar y esperar: mantener una casa vacía es ruinoso. IBI, luz, agua, derramas, deterioro, carga impositiva por segunda vivienda. Y avisa de un riesgo más: hay redes que se dedican a detectar pisos vacíos y avisan a quien luego entra sin permiso.
Ludovicus corta por lo sano: «Y quién va a comprar?». Matahari apunta a lo mismo desde el otro lado: hay gente que puede comprar ahora, pero no acepta que le tomen el pelo con un zulo por
200.000 euros.
Salamander suelta la tesis del fondo entero, sin prueba ninguna en el hilo: se carga el alquiler cuando el crédito se encarece, salen pisos a la venta, nadie puede pagarlos, los pequeños no los tocan y llega un fondo y arrasa. Después, otro decreto a favor del propietario. Es una sospecha, y como sospecha se lee.
En el reparto de culpas, AzulyBlanco lo deja en que se arriesgaron y perdieron, igual que otros ganaron. Matahari le contesta con un criterio propio: cada uno es libre, pero él no se tira a un pozo porque se tire la gente. Fausto1880 lo resume en tres palabras: «Suma cero. Mal de muchos, ganancia de pocos».
La cuenta de la casa vacía
Es el cálculo que más ha ordenado el tramo. Rebel6000 lista lo que cuesta una vivienda sin inquilino: IBI, suministros, derramas, deterioro y el recargo por segunda o tercera vivienda. Gualter Guait lo lleva a la broma con una plaza de garaje. Y Yuyuy recuerda lo obvio, que todo esto exige «madrugar y cumplir ininterrumpidamente durante 20 años en negocios lícitos».
recadero lleva el argumento al extremo con una ristra de comparaciones: el panadero, la empresa de renting, el frutero que cobra el kilo de patatas a tres euros. Si a esos se les deja caer, por qué no al casero. HUEVOS PACO E HIJOS S.L le contesta con el bingo: vas, juegas y sales desplumado.
Qué cambia respecto a antes
El primer mensaje del tramo ya pincha lo que se había dado por bueno. politicodemadreputa se ríe del
10%-15% de revalorización anual que se había soltado: «me parto». Covid-8M recula a medias: son medias, y comprando con ojo puede ser más. La cifra deja de ser un dato y pasa a ser una discusión.
Lo que entra de verdad es la salida del seguro, y sale mal parada. Y entra la hipótesis del fondo que compra todo cuando nadie pueda pagar, que en este tramo ya no es de uno, sino de dos y con Ludovicus preguntando quién compra. El número de propietarios grandes, que ordenaba la entrega anterior, aquí no lo menciona nadie.
Cierra Artedi con una anécdota de instituto: acorralar con 16 años a la profesora de Sociales por la reconversión industrial y dejarla admitiendo que no podía justificarlo del todo. Nadie le sigue por ahí.