El vídeo que atribuye el MH370 a una filtración militar alienígena
¿Puede un vídeo explicar por qué un Boeing 777 desapareció el 8 de marzo de 2014 sin dejar rastro? Eso sostiene la grabación que lleva días circulando y que atribuye el vuelo MH370 a un portal abierto por tecnología militar estadounidense. La filtración, según quien la difunde, sería
la más importante de la historia. El detalle incómodo: nadie ha aportado una prueba verificable.
El origen del revuelo es un mensaje de Kim Dotcom, que habla de «objetos que vuelan con algún tipo de propulsión por gravedad», protegidos por una capa de vacío capaz de penetrar cualquier cosa y capaces de crear portales que harían desaparecer un avión
en un instante. La supuesta evidencia es un vídeo de 2014 grabado en imagen térmica y nocturna. Una cadena generalista española se hizo eco el
15 de agosto.
Qué sostiene la filtración y por qué nadie la ha verificado
El relato se apoya en tres patas: propulsión gravitatoria, blindaje de vacío y portales. Ninguna llega con coordenadas, número de serie ni organismo que confirme la existencia de los aparatos. Todo descansa sobre la misma pieza audiovisual, reproducida en bucle hasta el agotamiento.
La primera objeción es técnica. ¿Por qué no hay imágenes en tiempo real desde otro avión, ni grabación desde la propia aeronave para ver el túnel que se abre? La respuesta más socorrida es que no existen porque el vídeo es un montaje. La contraria, que el material es auténtico y que su difusión forma parte de un goteo controlado. Las dos se sostienen sin pruebas.
Y sobrevuela una sospecha transversal: que todo esto sirva para desviar la atención.
El gorrito de plata se pone y se quita según convenga.
Las tres bolas del ovni gallego y el montaje que muchos dan por hecho
No es la primera vez. Años antes circuló un vídeo conocido como el ovni gallego, en el que tres esferas salen disparadas hacia distintas direcciones unos fotogramas antes de que el objeto se sumerja en el mar. La versión que hoy se comparte estaría manipulada, sostienen quienes afirman haber analizado el original fotograma a fotograma.
La explicación alternativa es sencilla: efectos digitales. Hay quien asegura que esas imágenes se montaban con programas de posproducción domésticos y que existía incluso un
making off del fraude. La conclusión que se repite: si tres esferas aparecen justo antes de que desaparezca cualquier cosa, la coincidencia empieza a oler a guion.
Foo fighters, La Campana y Vimanas: el catálogo de precedentes
El patrón se repite en cada generación. Durante la Segunda Guerra Mundial, tripulaciones de bombarderos aliados describieron esferas de luz muy brillantes maniobrando alrededor de sus aparatos: los llamados
foo fighters. La explicación meteorológica más habitual es el fuego de San Telmo, una descarga luminosa asociada a las tormentas eléctricas.
A eso se suma el catálogo habitual:
Die Glocke o La Campana, un artefacto atribuido al III Reich y supuestamente cedido por un general de las SS a un programa espacial paralelo que nunca ha sido documentado; y las Vimanas, las naves de los textos hindúes a las que se atribuye propulsión de mercurio. Son relatos, no expedientes. Y ninguno explica un Boeing desaparecido.
¿Se puede viajar a Alfa Centauri? Lo que dice el factor de Lorentz
La parte seria del asunto llega con la física. La relatividad especial no impide viajar rápido, solo encarece el viaje. El factor de Lorentz se calcula dividiendo uno entre la raíz cuadrada de uno menos el cociente de la velocidad sobre la velocidad de la luz, elevado al cuadrado. Al
10% de c vale 1,005; al
50%, 1,154; al
70%, 1,41.
Con esos números, ir a Alfa Centauri, a 4 años luz, implica 3,98 años de tiempo propio a una décima parte de la velocidad de la luz, mientras el observador externo ve pasar los cuatro años enteros. A una velocidad del 70% de c, una nave como la de
Avatar cubre la distancia en unos 6 años para quien se queda en tierra y alrededor de 4 para la tripulación. Ojo con el detalle: el factor se aplica al tiempo del observador externo, no al del viajero.
El freno real es la energía. Se lee por ahí que acelerar una nave hasta c exigiría una cantidad equivalente a la del Sol, y otra igual para frenarla. Para tomar perspectiva: un año luz es, aproximadamente, lo que recorre un avión comercial volando 24 horas durante
un millón de años. La estadística hace probable que exista vida en otro sitio; lo improbable es cruzarse con ella.
Estulin, el kraken y los robots de metal líquido que no llegan
El relato tiene padrinos con historial. Daniel Estulin, conocido por sus tesis sobre el club Bilderberg, publicó en 2017 en
El Correo que faltaba menos de un año para la quiebra total del mundo, y señaló a Donald Trump como pieza de una élite que pretendía desmantelar el sistema. La quiebra no llegó y el pronóstico caducó sin ruido.
Quienes le siguen la pista reparten culpas: unos sostienen que vive de contar historias que nunca se cumplen; otros piden comprobar la patente que menciona en sus vídeos. Ahí está la trampa del formato: la carga de la prueba se desplaza al escéptico. Y mientras, circula un vídeo de hace ocho años que prometía robots de metal líquido en una década. Faltan dos.
Por qué el vídeo tampoco convence a quien desconfía del relato oficial
Aquí llega la paradoja. La misma comunidad que sospecha de todo lo que emite un gobierno tampoco se traga esta filtración. El argumento más repetido: en la época que vivimos ya no se pierden aviones, ni barcos, ni se sabotean gasoductos sin que alguien lo haya grabado. Diez años después, del MH370 no hay restos ni explicación oficial, y esa ausencia es justo lo que alimenta cualquier hipótesis.
La otra mitad del escepticismo es más mundana: hay quien despacha el asunto diciendo que la gente se cree cualquier cosa, y quien recuerda que los efectos especiales están al alcance de un aficionado con un ordenador y una tarde libre. Nadie ha desmentido el vídeo. Nadie lo ha confirmado tampoco.
Con estos mimbres, la única certeza es que el Boeing sigue sin explicación oficial y que una grabación térmica no la va a dar. Aunque nunca se sabe: igual en dos años aparece el robot de metal líquido y nos cierra la boca a todos.