Francia arde, el hilo se calienta y la Gen Z no se mueve
El hilo ha entrado en modo barra libre. En unas horas se han pegado dos vídeos de YouTube, dos tuits y una alerta sobre Francia que ha puesto a todos de pie. La conversación ya no va de una chica que no quiere trabajar: va de si esto se cae entero y quién paga la cuenta.
Qué se ha sabido
En este tramo se han colgado dos vídeos de YouTube:
y
. Nadie los resume, pero sirven para que la discusión pase de las palabras a las imágenes. También se ha pegado un tuit,
, y otro que ya se había visto antes,
, el del francés que dice que no se puede contar con esta generación para trabajar 40 horas y llegar a los 65.
La pieza más gorda la trae un forero que copia un aviso:
«FRANCIA EN ALERTA EXTREMA EL MARTES POR MANIFESTACIONES MASIVAS DE ESTUDIANTES CONTRA TODA LA SOCIEDAD, AGRICULTORES CONTRA MACRON Y EXTREMA DERECHA CONTRA INMIGRANTES». El mismo mensaje añade que el gobierno francés advierte de un estallido de violencia sin parangón. No hay enlace ni fuente, solo el texto pegado y una lista de menciones a otros usuarios. A partir de ahí, el hilo se convierte en un polvorín.
Otro participante suelta que
«en Francia los jóvenes llevan toda la vida désenchantés» y recuerda que «Désenchantée» es una canción de Mylène Farmer de 1991, versionada por Kate Ryan en 2002, sobre la desilusión de una generación. Es el único dato cultural que se aporta en medio del ruido.
Dónde está la bronca
El choque ya no es solo entre generaciones. Ahora se cruzan tres frentes. El primero es el de los que creen que el sistema está roto y que escaquearse es lo lógico. Un forero lo dice sin rodeos:
«El Sistema esta roto, no sabemos cuanto aguantara si unas semanas o 2 decadas, en cualquier caso cada dia estara peor. En esas circustancias el que por unos motivos o por otros se pueda escaquear de trabajar como medio de subsitencia, hace muy bien.» Otro lo llama «la gran renuncia» y sentencia: «A la mierda, que se hunda todo».
El segundo frente es el de los que avisan de que la realidad va a pasar por encima de esa rebeldía. Un participante lo resume con sorna:
«Las compras todos los meses son tus padres los que las pagan, los que te preparan de comer, lavan tus bragas, mientras tú haces scroll de mierda en TikTok y pones los pies por debajo de la mesa.» Otro añade que «cuando no le pongan un plato de comida en la mesa, se dejará de lanzar chorradas». Y un tercero sentencia: «Va a remar su puta madre».
El tercer frente es el de los que meten el dedo en la llaga de lo que no se discute. Un forero apunta:
«Resulta curioso que se meta con las pensiones pero no con la moronegrada. Ni contra, por ejemplo, los 35mil putos municipios que tiene su puta mierda de pais medieval». Es la única vez que alguien señala que el vídeo original no menciona otros gastos. La respuesta no se hace esperar: otro usuario le contesta que «en Francia los jóvenes llevan toda la vida désenchantés» y que la historia de la desilusión viene de lejos.
También hay quien rectifica el tono. Un forero que al principio se mofaba de la chica ahora escribe:
«Le falta un hervor a la criatura, quizas dentro de un par de años.» Y otro cierra con un «Ya se ha dicho todo. Fin del hilo» que nadie respeta.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate era una pelea de opiniones. En este tramo entra la sensación de que algo se cae. La alerta sobre Francia, aunque no venga con enlace, ordena el miedo: ya no es que una chica no quiera trabajar, es que hay un país entero en la calle. También aparece por primera vez la idea de que la generación anterior tampoco lo tuvo fácil:
«En los 80 trabajabas como un chino y en 2 años tenias el coche y en 5 ya comprabas la casa. Ahora en 5 años te ha dado para pagar la habitación compratida y el netflix. Que trabajen los biegos.»
Y entra un asunto nuevo: la comparación con los ninis de los 2000. Un forero recuerda que «los heroicos ninis de los 2000» intentaron algo parecido y que «le abrieron Barajas a la venganza de Moctezuma». Ahora, dice, «¿que te apañas con la propina de papi y una vida frugal? Ya me las apañaré para que necesites más pasta, como sea.»
El hilo no se cierra. Se queda en ese punto: unos pidiendo que todo se hunda, otros avisando de que el hambre no entiende de ideales, y una alerta sobre Francia que nadie ha verificado pero que ha puesto a todos a escribir como si el martes fuera el último día.