No paga 73 euros a ayuda no fogar pero compra más sano, ¿tiene jeta?

No paga 73 euros a ayuda no fogar pero compra más sano, ¿tiene jeta?
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

La tarifa de la comida a domicilio del Ayuntamiento de A Coruña pasó de 1,48 a 2,50 euros por menú en agosto de 2026, un 68,9% más, y una beneficiaria del SAF renunció al servicio porque los 73 euros mensuales le resultaban inasumibles con el Ingreso Mínimo Vital. El Ayuntamiento atribuye la subida a la adaptación a la normativa autonómica y la Xunta responde que el SAF es competencia municipal desde 2008.

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La tarifa de la comida a domicilio del Ayuntamiento de A Coruña pasó de 1,48 a 2,50 euros por menú en agosto de 2026, un 68,9% más, y una beneficiaria del SAF renunció al servicio porque los 73 euros mensuales le resultaban inasumibles con el Ingreso Mínimo Vital. El Ayuntamiento atribuye la subida a la adaptación a la normativa autonómica y la Xunta responde que el SAF es competencia municipal desde 2008.

Que una persona que cobra el Ingreso Mínimo Vital no pueda pagar 73 euros al mes de comida a domicilio y, en cambio, cocine en casa con pescado fresco casi a diario no es una contradicción moral: es aritmética doméstica. El menú del Ayuntamiento de A Coruña pasó de costar 1,48 euros a 2,50 euros en agosto de 2026, un 68,9% más, y la factura mensual se fue a esos 73 euros que Chus Fuentes, de 59 años, decidió dejar de pagar. Sigue siendo beneficiaria del Servizo de Axuda no Fogar (SAF), pero renunció a los menús a principios de septiembre.

Fuentes tiene diagnosticada una neuropatía desde 2024 que le impide llevar una vida normal. Estuvo un mes ingresada en el Chuac y salió con secuelas que la dejaron impedida y sin poder salir de casa. Vive en el barrio de las Flores, está divorciada y tiene una hija que viaja mucho. Con ese cuadro, el Ayuntamiento le prestaba el SAF y la comida a domicilio. El SAF lo sigue pagando: 1,30 euros por una hora diaria de asistencia, de lunes a viernes. Dice que esa cantidad sí es asumible. Los 73 euros del menú, no.

Qué cuesta cada servicio tras la subida

El Ayuntamiento de A Coruña actualizó las aportaciones de varios servicios de ayuda a domicilio. En la comida a domicilio, la tarifa pasó en agosto de 2026 de 1,48 a 2,50 euros por menú, un incremento del 68,9%. En el SAF, la aportación media por hora subió de 1,74 a 4,09 euros. En el servicio de atención a personas con dependencia, de 1,80 a 2,41 euros. Y en el de atención sociosanitaria, de 1,52 a 3,26 euros.

El gobierno local sostiene que la actualización responde a la adaptación a la normativa autonómica y descarta que todas las bajas sean consecuencia de la subida. Según sus datos, en agosto y septiembre hubo 25 bajas en comida a domicilio y, de las 13 registradas en septiembre, 6 fueron por motivos económicos. En el SAF, desde el 1 de julio se registraron 105 bajas; de las 35 del SAD municipal, dos se identificaron como motivadas por el cambio de copago.

El nuevo contrato de comida a domicilio permite ofrecer hasta 2.600 menús anuales gratuitos a personas en situación de especial vulnerabilidad, previa valoración e informe social. Esa vía existe, pero requiere pasar por una valoración que no está garantizada para todos los casos.

La Xunta responde que el SAF es cosa de los ayuntamientos

La Consellería de Política Social rechaza la explicación municipal. Recuerda que el SAF es un servicio de gestión municipal desde 2008, así que cada concello establece sus condiciones y decide la aportación económica que exige a los usuarios. Añade que los ayuntamientos pueden eximir del copago y que A Coruña antes sí bonificaba esa aportación. Ahora, no.

Ese pulso competencial deja al usuario en medio. La persona que necesita el servicio no elige qué administración paga ni cuánto. Solo ve la factura. Y cuando la factura sube un 68,9% de golpe, la decisión es binaria: pagar o cocinar.

Cocinar con neuropatía: la alternativa que queda

Fuentes prepara sus propios menús desde septiembre. Dice que siempre se le dio bien la cocina y que se apaña como puede, aunque cocinar le suponga un esfuerzo considerable. Compra pescado fresco casi todos los días y lo acompaña con una patata cocida o arroz blanco. De vez en cuando, filetes de ternera o pollo con ensalada. No echa de menos los yogures del servicio, la escasez de fruta ni las albóndigas envasadas. Dice que se encuentra mejor y atribuye parte de esa mejoría a la alimentación.

Hay un detalle que suele pasarse por alto en estos debates: el servicio de comida a domicilio no es solo nutrición. Es también una forma de control y de compañía para personas que no pueden salir de casa. Fuentes estuvo cinco horas tirada en el suelo en una ocasión porque no podía levantarse sola. Ese tipo de episodios no los evita un menú, pero la visita diaria que lo trae, sí ayuda a detectarlos.

Desde hace cinco meses tiene un escúter. Dice que sale todos los días, que va a clases de cocina, de control postural y de inglés, y que puede ir a las revisiones médicas sin pedir ayuda a Cáritas, que tiene un servicio de voluntariado llamado Acompáñote. Reclama a las autoridades municipales que tomen nota del estado de la ciudad y a las autonómicas más celeridad: lleva esperando desde 2024 una cita para obtener la discapacidad.

El caso no dice que el copago sea bueno o malo en abstracto. Dice que un incremento del 68,9% en un servicio esencial para personas con dependencia puede expulsar a quien más lo necesita, aunque la alternativa casera salga más barata y hasta más sana. Si usted o alguien de su entorno depende de un servicio de ayuda a domicilio y la factura cambia, conviene revisar la valoración social y consultar con los servicios sociales del ayuntamiento antes de renunciar.

Datos clave
  • La tarifa de comida a domicilio en A Coruña pasó de 1,48 a 2,50 euros por menú en agosto de 2026, un 68,9% más.
  • La aportación media por hora del SAF subió de 1,74 a 4,09 euros.
  • De las 13 bajas en comida a domicilio registradas en septiembre, 6 fueron por motivos económicos, según el Ayuntamiento.
  • El SAF es de gestión municipal desde 2008, según la Consellería de Política Social.
  • El nuevo contrato permite hasta 2.600 menús anuales gratuitos para personas en situación de especial vulnerabilidad.
Fuente: google.com
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

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Aunque sigue siendo beneficiaria del Servicio de Atención no Fogar (SAF), esta coruñesa no puede asumir el incremento de tarifas en otras prestaciones​

11 oct 2026. Actualizado a las 05:00 h.
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Chus Fuentes tiene 59 años y en el 2024 le diagnosticaron una neuropatíaque le impide llevar una vida normal. Cuenta que todo comenzó con una situación personal complicada que la llevó a casi no comer durante todo un año. «No podía meter nada en la boca. No tenía ganas. Me estaba dejando morir», recuerda. A raíz de todo ello, estuvo ingresada durante un mes en el Chuac y salió con los problemas de salud que hoy padece. «No sé cómo estoy viva todavía», explica.

La recuperación no fue fácil. Su estado físico la dejó impedida y sin poder salir de casa. «Me caí varias veces y, en una ocasión, estuve cinco horas tirada en el suelo porque no me podía levantar yo sola», comenta. Divorciada y con una hija que viaja mucho, Chus tuvo que solicitar el Servizo de Axuda no Fogar (SAF) y el servicio de comida a domicilio que presta el Ayuntamiento de A Coruña a las personas que lo necesitan. «Soy beneficiaria desde el año 2024», confirma. Sin embargo, el pasado agosto tuvo que renunciar a los menús, debido a que no puede abonarlos. «Antes no pagaba nada por el servicio y, de repente, la factura subió a 73 euros. Yo cobro el Ingreso Mínimo Vital y para mí es inasumible», explica.

Con un café en la mano, en el vestíbulo de la biblioteca González Garcés, asegura que hasta ahora recibía las prestaciones del SAF sin coste económico alguno y que, a pesar de que ahora sí lo tiene que pagar, no puede prescindir de él. «Desde hace un tiempo viene Salvador a ayudarme en casa y con el aseo personal. Es como mi hermano mayor, mi salvador, literalmente». Ahora paga 1,30 euros por una hora diaria de asistencia, de lunes a viernes. Sin entrar en los motivos de la subida de las tarifas, Chus reconoce que en el caso del SAF «es algo asumible», pero los 73 euros de la comida a domicilio «no lo puedo pagar», insiste.

«Intento apañarme»

Así, desde principios de septiembre, esta mujer prepara sus propios menús. «Siempre se me dio bien la cocina e intento apañarme como puedo». Reconoce que cocinar le supone un esfuerzo considerable, pero no echa de menos «tantos yogures, la escasez de fruta y aquellas albóndigas que venían envasadas». Ahora compra pescado fresco casi todos los días y lo prepara con una patata cocida o arroz blanco. De vez en cuando también se prepara filetes de ternera o pollo acompañados de ensaladas. Dice que se encuentra mejor y atribuye parte de esa mejoría a la alimentación.

La otra parte de su bienestar se la debe a un escúter que tiene desde hace cinco meses. «Ahora salgo todos los días. Voy a clases de cocina, de control postural y de inglés. Puedo ir a las revisiones médicas sin necesidad de pedir ayuda a Cáritas, que tiene un servicio de voluntariado maravilloso llamado Acompáñote, y voy retomando poco a poco mi vida social». «Esta pequeña moto me dio la vida. Aunque no tiene suspensión y las calles están llenas de socavones, soy más o menos autónoma», añade.

Aunque vive en el barrio de las Flores, reconoce que tiene suerte porque su casa dispone de ascensor y el portal está justo en la ronda Camilo José Cela, con menos barreras arquitectónicas. En este sentido, lanza a las autoridades municipales un mensaje: «A ver si alguien toma nota de cómo está la ciudad». A las autonómicas les reclama más celeridad en los trámites administrativos: «Llevo esperando desde el 2024 por una cita para obtener la discapacidad».

El Ayuntamiento achaca al copago tan solo dos bajas en el SAD​

El Ayuntamiento de A Coruña sostiene que la actualización de las aportaciones por los servicios de ayuda a domicilio responde a la adaptación a la normativa autonómica y descarta que todas las bajas sean consecuencia de la subida de precios. En el servicio de comida a domicilio, la tarifa pasó en agosto de 1,48 a 2,50 euros por menú, un incremento del 68,9 %. Según el gobierno local, en agosto y septiembre hubo 25 bajas y, de las 13 registradas en septiembre, 6 fueron por motivos económicos. El nuevo contrato permite ofrecer hasta 2.600 menús anuales gratuitos a personas en situación de especial vulnerabilidad, previa valoración e informe social.

En el Servizo de Axuda no Fogar, la aportación media por hora aumentó de 1,74 a 4,09 euros; en el servicio de atención a personas con dependencia, de 1,80 a 2,41 euros, y en el de atención sociosanitaria, de 1,52 a 3,26 euros. Desde el Ayuntamiento indicaron que desde el 1 de julio se registraron 105 bajas y que, de las 35 del SAD municipal, «dos se identificaron como motivadas por el cambio de copago».

El gobierno local defiende que la actualización responde a la adaptación a la normativa autonómica, una explicación que rechaza la Consellería de Política Social. La Xunta recuerda que el SAF es un servicio de gestión municipal desde el 2008, por lo que cada Concello establece sus condiciones y decide la aportación económica que exige a los usuarios. Añade que los ayuntamientos pueden eximir del copago y que A Coruña antes sí bonificaba esa aportación. «Ahora, no», apuntan.


 

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