Edwin Pang presidente del comité RINA de la OMI (Royal Institution of Naval Architects), presenta una visión alternativa sobre CII (Carbon Intensity Indicator), intentando poner de manifiesto que la reducción del 11% de emisiones en 2026, acordada en la reciente asamblea MEPC 76, esconde un objetivo más ambicioso de lo que en principio pudiera parecer. Esto es debido a que la base de cálculo no serían los niveles de emisiones 2008, estableciéndose ésta en los niveles correspondientes a 2019. Este cambio de la referencia base implica que el 11% de reducción CII sobre base 2019 sea virtualmente equivalente al 40% inicialmente establecido en las directrices OMI, sobre base 2008.
Estima el autor que las implicaciones del CII para los buques a los que resulta de aplicación el Convenio de Protección del Medio Mar1 (buques de 5000GT o más en tráfico internacional), la reducción anualizada del 2% en el período 2023-2026, podría resultar de dificil cumplimiento para una parte de la flota clasificada E según el rango CII, que vendría obligada a mejorar emisiones entre un 12 y un 28%, según tipo de buque y clasificación. Esta reducción sería acumulativa al 5% de reducción general establecida para 2023.
De acuerdo con la base de datos "consumo de Fuel Oil de la OMI", 15% de los buques están clasificados E y otro 20% D, dentro del rango A-E de clasificación establecido en el CII. El 15% de la flota combinada de tankers, bulkers y containerships a los que el Convenio resulta de aplicación equivale a 3200 unidades aproximadamente.
El autor, Edwin Pang, cree que los fletadores podrían ser reticentes a posicionar sus cargamentos en buques de las categorías CII D/E, en favor de buques clasificados A/B/C..