El hilo pasa del peak oil a las cinco medidas contra los fondos
El tramo arranca con Magufillo comparando el agotamiento de los recursos con la vivienda y acaba con una lista de cinco prohibiciones. En medio, varias páginas moviéndose de «cuánta gente entra» a «qué se prohíbe». Nadie discute ya la cifra. Discuten quién la fija.
Qué se ha sabido
Las cifras se multiplican y cada uno pone la suya. ladrillator salvation repite la que ya lleva en la firma:
quinientos mil al año como mínimo, y lo compara con el tráfico por carretera: más vías, más coches. Brigit suelta
80.000 al año, «una cifra nada despreciable». Demonio de Tasmania habla de
casi un millón más de habitantes al año durante tres décadas. Feyerabend tira de contraste: si en vez de un millón entraran
100.000, el barrio no se convierte en gueto y se pueden rehabilitar edificios.
Arretranco_70 intenta desglosar el origen. Dice que la mayor parte procede de América y Europa, que los africanos suponen «como mucho el 15%» y que no son los que más ayudas cobran. Añade que no basta con frenar la llegada: hay que «retrocederla». No da fuente.
Termes pone dos detonantes: más gente y viviendas finitas, y los fondos comprando para alquilar. Propone
gravar por encima de tres viviendas alquiladas para que el negocio deje de compensar.
Chapapote1 baja al detalle local: el PNV va a hacer un túnel para descongestionar el acceso a Bilbao, y él cree que el problema es de horarios. Todo el mundo a la misma hora. Horarios flexibles, teletrabajo dos días, un autobús de empresa. Del boom de los 2000 recuerda que la vivienda nueva se vendía rápido por miedo a que subiera de precio o directamente para especular.
Y tocafa deja un programa de cinco puntos: prohibir que empresas compren pisos, prohibir los pisos turísticos, echar a los migrantes irregulares, cancelar nacionalidades y vetar la compra a extranjeros. Sostiene que con eso mañana hay pisos de sobra.
Dónde está la bronca
El eje se ha movido. Ya no es construir sí o no. Es que el suelo «libre» no se libra de nadie. jus responde a Matahari sin anestesia: liberalizar el suelo no sirve, dice, porque un fondo extranjero puede comprar hectáreas y decidir a quién alquila. Kenpachi le contesta desde el otro lado: que en un terreno de tu propiedad no puedas hacer lo que quieras es «ridículo y absurdo», y apunta que los permisos de residencia los concede el Gobierno.
La pelea por la prohibición tiene su propio choque. tocafa quiere vetar la compra a extraños; AzulyBlanco le recuerda que España está en la UE y hay libertad de capitales, que o te sales o no puedes impedir que una pareja danesa se compre un piso en Barcelona. Sí ve viable bloquear la compra a extracomunitarios, como ya se hace en otros países. Y añade una lectura propia: la vivienda es casi la única riqueza que sigue en manos españolas, y por eso, dice, se la quieren cargar. tocafa responde que no es envidia, es sentido común: una empresa no debería especular con una necesidad. AzulyBlanco le devuelve que la alimentación también es una necesidad y la controlan grandes distribuidoras.
Nogueroles carga contra el acceso a la nacionalidad y las ayudas no contributivas, y propone exenciones fiscales a la compra. Sostiene que un parque público de alquiler acabaría repartido por criterio administrativo y prefiere que el Estado no construya.
Aparte queda una franja que atribuye todo a un plan. Un participante sostiene que las llegadas responden a un propósito deliberado. Otro dice que quienes lo han hecho saben muy bien por qué. Otro habla de «cachorros» de un inversor conocido. Nada de eso trae prueba alguna.
Qué cambia respecto a antes
Se ha dejado atrás el recuento de los diez millones. Ahora todas las cifras son anuales y cada forero aporta la suya. Entra un marco nuevo, el del peak oil, que sirve para colocar la población como causa de fondo. Y entra, sobre todo, el terreno legal: qué se prohíbe, qué se grava, qué se puede hacer dentro de la UE. La pregunta de jaimitoabogado resume el tramo: o se construye más, o baja la población, o las dos. El Kid Campeador le responde que construir más solo sirve para que vengan más.
Covid-8M cierra con otra vuelta: dice que la inmigración es lo que sostiene el crecimiento y la deuda, y que sin ella el precio de la vivienda sería anecdótico. Nadie le sigue por ahí. El hilo se queda en las listas.