Las mujeres son las más propensas a ser víctimas de toda esa propaganda lacrimógena y sensiblera ofrecida por el enemigo, pues su psicología es sencillamente emocional. Si a ello le sumas la educación "antirracista" que se le ha inoculado de manera forzada e intencionada a las naciones blancas, tienes el caldo perfecto para que los blancos se autoodien. Da igual que sean liberales, pogre, cristianas, derechistas, en este aspecto crucial, su visión es unánime.