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Ander Sáenz, de 30 años, murió el 24 de junio de 2025, dos días después de que agentes de la Policía Local de Santurtzi le redujeran y le aplicaran una descarga de pistola táser. Un vídeo difundido después muestra que la descarga se produjo cuando el joven ya estaba en el suelo e inmovilizado, lo que contradice la primera versión municipal y ha llevado al consistorio a pedir un informe detallado.
Ander Sáenz, de 30 años, murió el 24 de junio de 2025, dos días después de que agentes de la Policía Local de Santurtzi le redujeran y le aplicaran una descarga de pistola táser. Un vídeo difundido después muestra que la descarga se produjo cuando el joven ya estaba en el suelo e inmovilizado, lo que contradice la primera versión municipal y ha llevado al consistorio a pedir un informe detallado.
La tarde del 22 de junio, poco después de las tres, Ander Sáenz, un vecino de Santurtzi de 30 años, llamó al timbre de la comisaría de la Policía Local. Salió corriendo. A unos 200 metros lo alcanzaron tres agentes. Lo redujeron en el suelo y le aplicaron una descarga de pistola táser. Dos días después, el 24 de junio, murió en el hospital. Entre esos dos días, según la reconstrucción del Servicio Vasco de Salud, el joven quedó semiinconsciente y con respiración entrecortada minutos después de la descarga eléctrica. La ambulancia tardó una hora en llegar. Esa tarde Euskadi sufría una ola de calor y las temperaturas rozaban los 40 grados a la hora de los hechos.
Las imágenes grabadas desde un edificio de la calle donde ocurrió todo muestran a Ander ya en el suelo, reducido por tres agentes, en el momento en que recibe la descarga del táser. Ese detalle contradice la primera reconstrucción pública que el Ayuntamiento de Santurtzi había ofrecido de la intervención, en la que se presentaba como una actuación derivada de una conducta violenta sin mención a que la descarga se hubiera producido con el joven ya inmovilizado.
La plataforma Justizia Anderrentzat ha sido la encargada de difundir el vídeo. En su manifiesto sostiene que la versión de los sindicatos policiales, la lectura de algunos medios y la del gobierno local han tratado de blanquear lo ocurrido. La difusión de las imágenes ha obligado a revisar la actuación policial.
El Ayuntamiento ha reaccionado pidiendo un informe «detallado» sobre la detención. La alcaldesa, Itziar Carrocera, del PNV, ha calificado las imágenes de «duras» y «difícilmente justificables». Ha asegurado que ningún miembro del gobierno municipal las había visto antes y ha pedido a la población que aporte cualquier vídeo o imagen relacionada con los hechos a quienes investigan, no a las redes sociales.
Hay un dato que la plataforma considera central: en ninguno de los reportes de Emergencias ni de Urgencias consta que los agentes hubieran empleado una pistola táser. Esa omisión, sostiene el colectivo, condicionó la atención sanitaria que Ander recibió y también la autopsia que se le practicó después. El joven permaneció reducido en el suelo hasta la llegada de la ambulancia, una hora más tarde.
La plataforma agrupa a medio centenar de personas y denuncia que no consta en los informes que se produjera una actuación policial violenta. Lo que sí consta, según la reconstrucción sanitaria, es que Ander había sufrido un brote psicótico y había acudido a la comisaría siguiendo un protocolo que solía seguir cuando se encontraba mal.
La investigación judicial está abierta. El magistrado recopila declaraciones y pruebas antes de decidir si el caso avanza hacia un juicio. Entre las diligencias se encuentran fotografías y vídeos de la intervención, así como documentación sobre los protocolos internos de la policía que regulan el uso de las pistolas táser. También se investiga cuál es el procedimiento establecido para actuar ante personas que sufren un brote psicótico o presentan una alteración de su estado mental. La abogada de la familia, Irati Agirre, ha confirmado a EL PAÍS el contenido de esas diligencias.
El fin de semana anterior a la difusión del vídeo, más de 10.000 personas salieron a las calles de Santurtzi para pedir justicia. La plataforma reclama que se depuren responsabilidades policiales, políticas y mediáticas, que se reconozca a Ander como víctima de violencia policial y que se prohíba el uso de recursos y técnicas letales como las pistolas eléctricas. Los padres del joven, Fernando y Ana, tomaron la palabra en el acto final y agradecieron la respuesta social.
En el plano político, EH Bildu ha pedido a la alcaldesa una rectificación pública y disculpas por las declaraciones oficiales del concejal de Seguridad, que había asegurado que no había indicios de que la policía local hubiera actuado indebidamente. El portavoz de la formación, Beñat Goikoetxea, considera que el uso de la fuerza fue desproporcionado una vez que Ander ya estaba reducido e inmovilizado, y ha reclamado expedientes disciplinarios para los agentes implicados y su suspensión cautelar. La plataforma ha convocado una nueva movilización para el sábado 3 de octubre.
Santurtzi, localidad marinera de Bizkaia con unos 46.000 habitantes, no es ajena a las polémicas con su policía municipal. La actual alcaldesa, Itziar Carrocera, llegó al cargo tras la dimisión de su antecesora, Karmele Tubilla, y de la anterior concejala de Seguridad. La Fiscalía investiga presuntas irregularidades durante unas oposiciones al cuerpo: varios aspirantes sospechan que el examen teórico se filtró antes de celebrarse. El motivo sería que uno de los aspirantes que obtuvo plaza era una persona cercana a la entonces concejala, en concreto su pareja, aunque esa relación sentimental no ha sido comunicada oficialmente.
El caso de Ander Sáenz sigue en fase de instrucción. No hay conclusiones judiciales sobre las causas de la muerte ni sobre la responsabilidad de los agentes. Cualquier valoración sobre lo ocurrido debe atenerse al resultado de la investigación en curso.
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Yo tuve a un vecino con esquizofrenia.Tiene pinta de que el día a día de sus vecinos va a ser más tranquilo desde ahora.
Bueno no es casualidad, están todos en la calle, ya que cerraron los centros de salud mental.Yo tuve a un vecino con esquizofrenia.
Todos los que se manifiestan y demás espero que les coloquen de vecino de puerta a una persona con problemas mentales graves...
Gracias al PSOE.Bueno no es casualidad, están todos en la calle, ya que cerraron los centros de salud mental.