Muere Donald Sutherland, el actor que nunca ganó un Oscar
¿Cómo se despide Hollywood de uno de sus intérpretes más prolíficos sin haberle dado jamás una estatuilla competitiva? Donald Sutherland falleció a los 88 años, según anunció su hijo Kiefer en la red social X. El intérprete canadiense acumuló más de 200 películas en seis décadas, desde
Doce del patíbulo hasta
Los juegos del hambre, y solo recibió un Oscar honorífico en 2017. La noticia, publicada por El Mundo el 20 de junio de 2024, desató un aluvión de reacciones que mezclan el duelo cinéfilo con el escepticismo sobre el relato oficial de su muerte.
Una carrera de 200 películas y un Oscar honorífico
Nacido en Saint-Jean de Nueva Brunswick (Canadá) el 17 de julio de 1934, Sutherland estudió ingeniería y Derecho antes de formarse en la Real Academia de Música y Arte Dramático de Londres. Su primer trabajo profesional fue en la obra
Agosto para la gente, junto a Rex Harrison y Rachel Robert. El productor Paul Maslansky lo descubrió para el cine con títulos de terror como
El castillo de los muertos vivientes (1964) o
Doctor Terror (1964).
El espaldarazo definitivo llegó con
M*A*S*H (1970), de Robert Altman, tras la cual encadenó
Los violentos de Kelly,
Klute,
Johnny cogió su fusil,
Novecento,
Casanova y
Gente corriente. Durante el rodaje de
Los violentos de Kelly en la antigua Yugoslavia sufrió una meningitis bacteriana que le dejó en coma; según relató, llegó a escuchar al productor dictando un telegrama para avisar a su mujer de que ya enviarían el cuerpo cuando muriera.
A pesar de esa trayectoria, la Academia de Hollywood nunca le nominó al Oscar. En 2017 recibió la estatuilla honorífica, el mismo año en que presentó
The Leisure Seeker en Venecia. En 2019 se le concedió el Premio Donostia y declaró que no se jubilaba porque le gustaba trabajar y porque lo necesitaba: «No tengo mucho dinero, todavía tengo muchas bocas que alimentar».
El debate sobre la causa de la muerte y el «de repente»
La versión oficial difundida por los medios habla de fallecimiento a los 88 años, pero en el material consultado se apunta que la edad real era 90, ya que habría nacido en julio de 1934 y no en 1935. Una participante lo corrige con ironía: «Nació según pone en 1934, por lo tanto 90 años, que cumpliría el 17 de julio». Otro mensaje señala que «pone larga enfermedad», lo que contradice el titular de muerte repentina. La confusión entre «de repente» y una enfermedad prolongada se convierte en el principal foco de burla hacia el tratamiento periodístico.
Las reacciones más repetidas giran en torno a la vacunación y a la supuesta rareza de morir a esa edad. «Se está muriendo gente que nunca se había muerto antes», escribe un participante, mientras otro ironiza: «putas vacunas, joder». Un tercero sentencia: «Eso de morirse de repente está muy bien, de hecho es mucho mejor que morirse de a poco». Ninguna de estas afirmaciones cuenta con respaldo científico en el material; se trata de comentarios atribuidos a una parte de los intervinientes.
Los papeles que la comunidad reivindica
Más allá del ruido, el consenso cinéfilo es amplio. Se destaca su versatilidad: «Klute, La invasión de los ultracuerpos, Gente Corriente, etc, con muchos matices», resume un mensaje. Su papel como Mr. X en
JFK de Oliver Stone es el más elogiado: «Esos minutos en el papel de Mr X son lo mejor de la película, gracias a la interpretación de Sutherland el espectador acaba convencido de que todo era una jugada del deep state». También se reivindica
El ojo de la aguja (1981), basada en la novela de Ken Follett, donde encarnaba a un espía alemán en la Segunda Guerra Mundial. Un participante la confunde con
La isla de la aguja y otro le corrige: «Efectivamente, es una peli donde el bueno de Sutherland da escalofrío».
La comparación con otros actores surge de inmediato. Un mensaje sostiene que Sutherland «se desempeñó muy bien tanto en papeles dramáticos como de comedia, cosa que no pueden decir muchos otros (como el sobrevalorado Robert de Niro por ejemplo)». La discusión deriva hacia el método interpretativo y hacia la supuesta monotonía gestual de De Niro, con referencias a
Una terapia peligrosa y a la escena de Al Pacino en
El padrino.
El legado familiar y la huella política
Sutherland fue padre de cinco hijos. Estuvo casado con Lois Hardwick (1959-1966) y después con Shirley Douglas (1966-1970), con quien tuvo a Kiefer y a Rachel. Desde 1974 estuvo unido a la actriz Francine Racette, madre de Rossif, Angus y Roeg. Kiefer, también actor, fue quien comunicó la noticia en X: «Con gran dolor les comunico que mi padre, Donald Sutherland, ha fallecido». Un participante bromea con que el hijo es «un actor pésimo» frente al talento del padre.
En el plano político, se recuerda su oposición a las guerras y su defensa de la causa palestina, recogida en un tuit de Pablo Echenique. También se menciona su postura crítica con la ONU en materia medioambiental, recogida en una entrevista en San Sebastián. Un mensaje sostiene que en España no tendrá muchas portadas por sus declaraciones sobre un expresidente del Gobierno en un medio francés, aunque esta afirmación no se desarrolla ni se verifica en el material.
Al final, la pregunta que sobrevuela no es cómo murió un actor de 88 o 90 años, sino por qué el titular insiste en el «de repente» cuando el propio medio reconoce una larga enfermedad. La ironía se escribe sola: si hasta la fecha de nacimiento baila, imagínese la de defunción.