Del informe del sobre a una campaña para reportar a Castillon
El hilo se ha mudado. Ya no discute la frontera: discute si se puede
reportar en masa a quien lleva días difundiendo el aviso, si la OTAN cubriría Canarias y quién demonios entrega el sobre lacrado. La valla ha desaparecido de las últimas páginas. En su lugar hay una cuenta de Twitter, un artículo de la Constitución y un mensajero con sombrero de plumas.
Qué se ha sabido
Poco, y de la misma calidad que todo lo anterior. Aparece un tuit nuevo, pegado en el hilo con una frase que solo dice que se ha visto «ahora mismo» en TikTok:
Sin enlace al vídeo original, sin fecha, sin lugar. Otra captura. Es la misma prueba de siempre con otro envoltorio.
Lo concreto del tramo son tres movimientos. Primero: alguien plantea
castigar al mensajero en lugar de discutir el mensaje. «¿Podemos reportar masivamente a Castillon si no se produce lo que dice?», pregunta un participante. Y añade: «¿Se juega la cuenta?». Nadie responde con un argumento; el hilo sigue.
Segundo: entra el marco internacional. Un participante suelta que Ceuta y Melilla se pueden dar por perdidas «pero ni Canarias ni la península», porque son territorio OTAN y un ataque marroquí activaría a todos los aliados. Es la primera vez en el tramo que alguien pone una frontera distinta a la valla.
Tercero: se recupera el
artículo 8 de la Constitución. Un forero pide que se aplique, habla de limpieza institucional y de ilegalización de un partido, y después elecciones. Del artículo 116 que se pegó en el tramo anterior no se acuerda nadie.
De datos numéricos, casi nada. Un participante sitúa en el
10% la población de origen marroquí en Ceuta en los años 80 y sostiene que entonces el ejército no permitía «el más mínimo vacile». No cita fuente. Otro se queja de que un programa de televisión no está sacando lo que hay en Ceuta. Otro más cuenta que vio cómo Rusia y Ucrania reclutan extranjeros y luego no los dejan salir.
Dónde está la bronca
El choque del tramo es corto y directo. Un participante sostiene que la península también caería después de Ceuta, Melilla y Canarias. El que había puesto la OTAN sobre la mesa responde que eso son territorios OTAN y que Marruecos sería atacado por todos los aliados. Nadie desarrolla la respuesta. Se quedan ahí, los dos.
La segunda bronca es sobre a quién se cree. Un forero pide reportar en masa la cuenta de Castillon. Otro bloque sigue a lo suyo, que es la gestión: un participante sostiene que quien puede frenar esto son los tribunales y que no lo hacen, y avisa de que Ceuta, Melilla y Canarias se darán por perdidas y después irán Andalucía y el resto. Frente a eso, otro participante dice que prefiere quedarse con el gobierno actual antes que con la alternativa, porque la alternativa, sostiene, tampoco ofrecía nada mejor en 2017. Es la única defensa del Ejecutivo en treinta mensajes, y va sin nombres.
Y luego está la mofa, que ya es un género propio. El sobre lacrado que se propuso hace dos tramos vuelve por donde vino. Uno recuerda que para las comunicaciones oficiales «de toda la vida se han usado los burofax y, sino, un telegrama». Otro pide que lo entregue «un mensajero con calzones y sombrero con plumas a lomos del mejor corcel del establo del Rey». Un tercero ironiza con que en el foro van por delante del CNI. Y alguien cierra con dos palabras: «Las fronteras son del viento». Lo repite dos veces, por si acaso.
La migración inversa y el barco a Rusia
Dos propuestas nuevas, ninguna con respaldo. La primera es demográfica y la plantea un forero con cierto detalle: si la población se inclina hacia un lado, se revierte con «migración inversa», sacando plazas de funcionarios en las dos ciudades con ayudas para inclinar la balanza. Reconoce que es lo mismo que, según él, está haciendo Marruecos al otro lado.
La segunda es más expeditiva: un participante cuenta que Rusia y Ucrania reclutan extranjeros y que luego no los dejan salir, y de ahí salta a proponer que se envíe a los migrantes en barco. No aporta nada más. La ocurrencia se queda en el hilo, sin respuesta.
Qué cambia respecto a antes
Que la fecha ya no importa. Nadie ha vuelto a mencionar el día 23 ni el 12 de octubre en estos treinta mensajes. El aviso sigue ahí, pero el hilo lo ha dejado de mirar y se ha puesto a mirar a quien lo cuenta.
También cambia el terreno. Entra la OTAN, entra el artículo 8, entra la demografía como política activa —funcionarios, ayudas, balanza— y entra la tele. Lo que no entra es una sola fuente. Treinta mensajes, un tuit nuevo y ni un parte oficial. El único que se atreve con una cifra la atribuye a los años 80.