«Os fiais de Castillon?»: el hilo duda de su fuente
Alguien pregunta si de verdad nos fiamos de Castillon y el hilo se queda mirando al techo. Es el primer día en que la conversación deja de discutir si el aviso es verdad y se pone a discutir quién lo firma. Y en la misma jornada, sin avisar, aparece una fecha nueva: el
12 de octubre.
Qué se ha sabido
Tres cosas concretas, ninguna con parte oficial detrás.
La primera: por primera vez alguien pone en cuestión el origen del aviso. Un participante suelta «jojojoo os fiais de Castillon? es una mezcla entre Un Abogado contra la Demagogia y el de News SNAKEDOS». Es la grieta que hasta ahora no había aparecido. Antes el hilo discutía qué hacer; ahora discute a quién creer.
La segunda: fecha nueva. «Será el 12 de Octubre cuando España este de fiesta», dice otro. Sin enlace, sin documento. Como todas las anteriores.
La tercera: alguien pega el articulado entero del estado de excepción.
Artículo 116.3 de la Constitución y
Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio. Plazo inicial de
30 días, prórroga única de otros
30 con autorización del Congreso y tope absoluto de
60 días. No dice cuándo habría que activarlo ni por qué. Es el manual, pegado a mitad de hilo por si acaso.
Y sigue circulando el mismo vídeo que lleva días dando vueltas:
Nadie lo analiza. Se pega y se sigue.
Dónde está la bronca
El hilo ya no se parte en «actuar» contra «esperar». Se parte en «quién lo maneja».
Un bloque insiste en que todo esto lo empuja el Gobierno. El razonamiento es que, tras Ceuta, necesita hacer imposible la convivencia en Melilla para que los españoles se marchen y las dos ciudades acaben en manos de Marruecos. Es la tesis de varios mensajes, sin prueba. La solución que plantean pasa por devolver en camión a quien entre y por señalar a las ONG que gestionan la ayuda.
Dentro de ese bloque están los que apuntan a Bruselas. Un participante sostiene que Marruecos tiene sobornados a buena parte de los eurodiputados y que el negocio de la fruta y de las armas lo demuestra. Es una sospecha suya, no un dato.
Enfrente, alguien echa cuentas sobre Ceuta y recuerda que, según lo que se dijo en su día, entraron entre
20.000 y 30.000 migrantes, que la mayoría ya han vuelto y que quedan unos pocos miles que no dan problemas. Es la única voz que pone cifras a lo que pasó para discutir lo que dicen que va a pasar.
Y una tercera vía, la más incómoda para los dos bloques: el que duda del mensajero. Preguntar si uno se fía de Castillon no es defender al Gobierno ni atacar la frontera. Es la sospecha de que todo el aviso es un negocio.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el destinatario de la desconfianza. Antes se discutía si el vídeo probaba algo. Ahora se discute si quien lo difunde es fiable. Es un giro pequeño y grande a la vez: el hilo empieza a protegerse de sí mismo.
También cambia el registro. El sobre lacrado que se propuso en el tramo anterior ya recibe su ración de mofa. «Con Miguel Strogoff a caballo, sino no contara como correo oficial», responde uno. «En Melilla es en papiro enrollado cerrado con cera roja con el sello de la Directora del CNI que lleva en un anillo en su dedo pulgar», añade otro. La ocurrencia burocrática se convierte en chiste de caballería.
Y aparece un subproducto nuevo: la seriedad institucional. Una parrafada entera sobre el estado de excepción no se lee como amenaza, se lee como preparación. Hay quien ya va colocando el terreno legal de lo que cree que viene.
Mientras, el tono se mece entre el oeste y la resignación. Un participante imagina una diligencia abriéndose paso entre bandoleros, con candil y todo: «Abrevad los caballos!!! Yijaaaaaa». Otro resume el desencanto del votante con que esto es «otra dosis de lo votado». Y asoma la comparación histórica por la vía militar: alguien recuerda que en 1936 también había un jefe de Estado Mayor y que otros generales no estuvieron de acuerdo. Es una frase suelta, sin desarrollo.
El anzuelo del futuro
Hay quien pone fecha al reparto. Alguien apostilla que las dos ciudades ya se entregarán y que la pregunta no es si no cuándo. Sin fuente. Es la misma mecánica de siempre: un pronóstico sin plazo que nadie va a revisar.
Y alguien bromea con que dentro de cada uno de esos miles va un futbolista multimillonario. El hilo se ríe y sigue.
Treinta mensajes. Ningún parte oficial. La fecha nueva ya está puesta y nadie ha preguntado de dónde sale.