El desajuste brutal del país cuando lo cogió Milei lo llevaba directamente al default, en condiciones irrecuperables. Habrá quien piense que un país se puede sostener a base de imprimir papelitos sin respaldo y repartirlo entre la población para comprar votos, y contratar a cientos de miles de empleados públicos sin producir nada, yendo de default en default con la deuda. Pero no es así. Llega un momento en que todo colapsa, y se entra en un proceso hiperinflacionario que te lleva a la miseria total, tipo Cuba o Venezuela. Argentina ha sabido reaccionar a tiempo. Empieza el crecimiento sano, con la inflación en bajada, con la prima de riesgo en bajada, con la confianza de los mercados, con superávit en las cuentas públicas, con la brecha cambiaria solucionada, y con el índice de pobreza (que tanto mencionáis) en bajada, los salarios subiendo en términos reales. En un año todos los argumentos que empleáis para desacreditar a este fenómeno se os habrán caído. Empieza la recuperación, y todo apunta a que será mucho más espectacular de lo que nadie podía prever.