futurista207
Madmaxista
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El daño de contaminar un río no depende de que el agua escasee: afecta a ecosistemas, a otros usuarios del agua y a la salud, y la normativa lo sanciona aunque el caudal sea abundante. La afirmación de que «el agua sobra» confunde cantidad con calidad.
El daño de contaminar un río no depende de que el agua escasee: afecta a ecosistemas, a otros usuarios del agua y a la salud, y la normativa lo sanciona aunque el caudal sea abundante. La afirmación de que «el agua sobra» confunde cantidad con calidad.
Una publicación en X se hizo eco de una respuesta que sostenía que una empresa puede contaminar un río «todo lo que quiera» porque el agua sobra y ya habrá tiempo de preocuparse cuando haya escasez. El comentario, difundido por el economista Julen Bollain, resume una idea que circula en debates sobre regulación ambiental: que el daño solo existe si el recurso es escaso.
El problema es que la contaminación no es un problema de cantidad. Un río con caudal abundante puede estar completamente degradado para la vida que depende de él.
El daño aparece aunque nadie pase sed. Los vertidos alteran la fauna y la flora del cauce, encarecen el tratamiento del agua para consumo humano y afectan a actividades económicas como la pesca o el turismo. En la Unión Europea, la Directiva Marco del Agua (2000/60/CE) obliga a alcanzar un buen estado ecológico y químico de las masas de agua, con independencia de su abundancia.
La normativa española de responsabilidad medioambiental (Ley 26/2007) obliga a reparar los daños causados a las aguas, y la Ley de Aguas sanciona los vertidos no autorizados. El coste de restaurar un cauce contaminado recae sobre quien contamina.
Confundir «hay mucha agua» con «no pasa nada» traslada el coste a otros: a las administraciones que limpian, a los vecinos que beben y a los ecosistemas que tardan décadas en recuperarse. La escasez agrava el problema, pero no lo crea.
La afirmación viral no es una opinión inocua: si se toma como base para relajar controles, el daño se acumula hasta que ya no hay margen. Cualquier decisión sobre vertidos debe apoyarse en informes técnicos y en la normativa vigente, no en impresiones sobre si el agua sobra.
“Una empresa contamina el río. ¿Y? ¿Dónde está el daño? Puede contaminar todo lo que quiera!! El agua sobra, cuando haya escasez nos preocupamos por la contaminación" Qué persona más inútil e ignorante. pic.twitter.com/QXYpY13nAj
— Julen Bollain Ver publicación en X