Marcus Halberstam
Madmaxista
No hay ninguna crisis de alimentos y vestido, afortunadamente, pero de vivienda sí. Es por ello que sería perfectamente normal que se penalice el número de viviendas para disfrute personal. Si tienes una no hay problema (al revés, deberían reducirse los impuestos al mínino), si tienes una segunda para vacaciones pues también se podría tolerar, pero una tercera ya debería ser gravada con importantes impuestos, por el hecho de ser la tercera además de por su valor catastral. La cuarta más todavía, y la quinta más, etc.
Habría que estudiar qué ocurriría exactamente para las viviendas con varios propietarios, o el poner una vivienda a nombre de un descendiente para que no cuente como de uno (donde, en todo caso, se pagaría el impuesto de donaciones) y demás triquiñuelas para evadir este pago, pero la idea que propongo no parece difícil de implantar, y parece plenamente sensata en la situación que atravesamos.
Los impuestos, en definitiva, sirven para eso, para corregir situaciones de desigualdad material manifiesta y, a todas luces, excesiva. Los que estáis en contra de esta medida, los que incluso insultáis a los que la proponemos (yo y pocos más por ahora, desgraciadamente), apuesto a que tenéis más de dos viviendas en propiedad y disfrute, por lo que ciertamente se os puede aplicar un calificativo: egoístas.
Respecto al IVA, ya que lo mencionas, pues debería recuperarse el IVA de los artículos de lujo a un 30%, mismamente, pero ese sería otro tema.
En mi pueblo se estaban cayendo a pedazos (literalmente) varias casas.
Pero algunas de ellas han sido reformadas por gente que ya tenía una, dos, o más casas.
Penalizar que la gente invierta tiempo y dinero en el mercado inmobiliario es como si hubiera una crisis de falta de alimentos y se penalizara tener más de 2 vacas.
Las vacas y las casas no son agua de lluvia que haya que repartir, y necesitemos de la ayuda de bienintencionados políticos para evitar que los acaparadores se queden con nuestra cuota.