De Amalia a Zbigniew: el hilo se llena de nombres de hombre
El hilo ya no habla solo de nombres de mujer. En este tramo entra Amalia y entra Calpurnia, pero también entra Zbigniew, que es nombre de hombre, y a partir de ahí la conversación se descarrila hacia la fonética, los apodos del colegio y la promoción repetida de otro hilo. Lo que empezó como una lista de nombres de mujer ha acabado siendo un cajón de sastre donde cabe cualquier cosa menos un orden. Nadie parece dispuesto a reconducirlo.
Qué se ha sabido
jorobachov mete
AMALIA en mayúsculas y cuenta que tiene
dos Amalias en la familia. Le encanta el nombre, dice. mvpower contesta con un
«No.» seco y ahí se acaba el asunto, sin más desarrollo y sin explicación.
Papo de luz suelta
Calpurnia y se queda tan ancho. rikitiki propone
Charo con un argumento de peso: es inevitable que se convierta en una. AH1N1 añade
Rosario y no da más detalles. machote hispano aporta un nombre compuesto con apellidos largos y lo sitúa en Tenerife, sin más explicación.
farero_interino trae dos datos seguidos. El primero: los cristianos de Oriente Medio usan
Mariam, Maryam o Meryem, y esos nombres sirven tanto para hombres como para mujeres. El segundo es de epigrafía. Dice que el nombre en latín de la inscripción más antigua que se conserva es
MANIO, que significa el que nació al amanecer, y que en Hispania el nombre latinizado más antiguo que se conoce es
ISTOLACIO, de un caudillo ibero turdetano.
mvpower recuerda a una
Victoria que se hacía llamar Viki y asegura que era sociópata. De su nombre no saca ninguna conclusión, pero lo deja caer. También cae en el hilo un enlace de la Risitas:
Zbigniew habla de su propio nombre, que es de hombre, y pregunta qué se supone que es eso. Karl Konrad Koreander le hace la transcripción fonética —
«Zetabigniu»— y confiesa que en su cabeza le llama
«Zetabig» o
«El Gran Z». Lo dice en serio.
Dónde está la bronca
No hay una pelea larga. Hay tres roces y un roce de fondo.
El primero es
Amalia. Uno la reivindica con dos familiares de por medio; el otro responde que no, sin argumentar nada. Un nombre propuesto y rechazado en dos mensajes.
El segundo es
Micaela, que vuelve. Un participante la reduce a
Miguela con un chiste. mvpower responde que «Micaela es Micaela, te pongas como te pongas». Es una defensa corta, pero es defensa, y va justo en la línea de lo que ya defendía antes.
El tercero es
Marta, y este se alarga unos cuantos mensajes. mvpower dice que era una mujer melancólica. Otro le corrige con la etimología de Juan —
Johannes— y los dos se enzarzan en un intercambio de chistes sobre nombres. Uno sostiene que llevar esos nombres exige una mujer con mucha personalidad,
«las que no tienen complejos». El otro sigue con las bromas y no afloja. No hay acuerdo, ni falta que hace.
El roce de fondo es el desvío:
el hilo se ha llenado de nombres de hombre. Zbigniew mete el suyo y otro participante le reprocha que este hilo no es para nombres masculinos. Ahí no hay debate, hay un desplante.
Y está la autopromoción. mvpower menciona
dos veces su propio hilo,
«El Niño Lunar: la imposición de nacer», y llama a seguirlo. Uno de esos mensajes va cargado contra farero_interino, a quien acusa de ir con nombres de hombre. El reproche viene con descalificativos, así que se cuenta sin repetirlos.
Qué cambia respecto a antes
Se confirma el desvío que quedó apuntado en el tramo anterior: el hilo ya mezcla nombres de hombre con nombres de mujer y a nadie parece molestarle.
Micaela y Marta vuelven a la conversación, esta vez con más recorrido que la primera vez. Entran
Amalia, Calpurnia, Charo y Rosario como propuestas nuevas, y ninguna cuaja del todo: se sueltan, se comentan un par de mensajes y se pasa a otra cosa.
Lo que no cambia es la mecánica. Se suelta un nombre, alguien lo defiende, alguien lo hunde, y se salta al siguiente. La lista crece por acumulación, no por consenso, y así parece que va a seguir.
La aportación personal del tramo
Uno de los mensajes más largos no propone ningún nombre, sino que explica cómo elige. Un participante sostiene que el nombre de una mujer siempre le ha importado y que no se imagina con alguien llamada
Eustaquia, Filomena o, incluso, con nombres más comunes como
Francisca o Ramona. Lo plantea como criterio propio y así queda en el hilo, sin que nadie le discuta el fondo.