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La acampada de Sol claudica ante la Delegación del Gobierno y se prepara para la última noche con una advertencia: "Hay gente que se quedará"
La acampada de la Puerta del Sol empieza a plegar velas. Después de más de un mes de ocupación, siete de las diez comisiones que sostenían el asentamiento han terminado por...
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La acampada de Sol claudica ante la Delegación del Gobierno y se prepara para la última noche con una advertencia: "Hay gente que se quedará"
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MADRID
Protesta
La acampada de Sol claudica ante la Delegación del Gobierno y se prepara para la última noche con una advertencia: "Hay gente que se quedará"
Este lunes celebrarán una jornada de despedida con actuaciones musicales, aunque algunos ocupantes, entre ellos una asociación de personas sin hogar, pretenden resistir en la plaza- Compartir
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Un voluntario desmonta lonas de la acampada.Javier Barnabcho
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Daniel J. OlleroMadrid
Madrid
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Actualizado Domingo, 1 noviembre 2026 - 18:50
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Los organizadores han preparado para este lunes una jornada de despedida que comenzará a las 11.00 horas con un pasacalles y que contará con espectáculos musicales. A las 12.00 se leerá un manifiesto, seguido de una comida, y a las 18.00 horas tendrá lugar una última lectura con la que pretenden dar por concluida esta etapa de la protesta.
Los primeros efectos del desmontaje ya son visibles, aunque la acampada está lejos de desaparecer. Parte de las lonas que habían convertido el campamento en una estructura cerrada a la vista desde el exterior han sido retiradas. También han desaparecido numerosas tiendas de campaña y los turistas y curiosos pueden volver a deambular entre las tiendas: «Vamos a entrar porque no vas a volver a ver nada igual», animaba una progenitora a su hija.
Sin embargo, durante la tarde de este domingo, según pudo comprobar GRAN MADRID eran más las personas que permanecían leyendo, charlando que aquellas que participaban en el desmontaje. Las cajas de resistencia continúan instaladas en los alrededores y todavía quedan numerosos porches improvisados con mesas y sillas entre las Quechua. Varios contenedores de los alrededores de Sol empiezan a acumular lonas y otros enseres.
También ha cambiado el ambiente en las inmediaciones. Este diario pudo comprobar este domingo cómo la presencia policial se había intensificado respecto a días anteriores y se realizaban identificaciones junto a la acampada.
El cambio de tercio queda en evidencia en la cantina de la acampada. Durante jornadas anteriores, se encontraba bien provista de bocadillos, ensaladas o hummus. Sin embargo, las reservas este domingo se encontraban bajo mínimos: «No nos queda agua», le decía una chica a un joven acampado que había acudido con una botella.
La decisión de abandonar la plaza fue comunicada este sábado por siete de las diez comisiones que conformaban la estructura organizativa de la denominada Acampada 26S. Sus integrantes anuncian su transformación en el Movimiento 26S y una «mudanza» a los barrios de Madrid para preparar la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre. Presentan así su salida como el inicio de una nueva etapa de movilizaciones y no como una retirada forzada. Se trata de la misma fórmula elegida por el 15M, que por aquel entonces supuso la disolución del movimiento.
El endurecimiento de la posición de la Delegación del Gobierno se ha producido tras la llegada de Pilar Trinidad al cargo. Sin embargo, los problemas jurídicos no han desaparecido para su predecesor, Francisco Martín, que se enfrenta a una denuncia penal interpuesta por la Comunidad de Madrid por presuntos delitos de prevaricación administrativa y omisión del deber de perseguir delitos.
El ultimátum de la nueva delegada este jueves terminó de precipitar la salida de numerosos voluntarios. Durante una asamblea general se comunicó la nueva situación jurídica de la protesta y la organización cifra en 600 las personas que abandonaron el campamento ese mismo día.
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Un hombre descansa entre las tiendas de campaña.Javier Barbancho
El futuro de las instalaciones que queden en Sol constituye la gran incógnita. Especialmente después de que el Ayuntamiento anunciara su intención de reclamar a los responsables los gastos de limpieza y reparación de los eventuales desperfectos durante la protesta. La vicealcaldesa, Inma Sanz, aseguró que el Consistorio tratará de repercutir «hasta el último euro» para evitar que la factura recaiga sobre los madrileños.
La clave es que no todos los acampados han aceptado marcharse. Entre quienes permanecen se encuentra la comisión de Comunicación y algunos integrantes de Pulmón, Cuidados y Cultura, áreas que durante estas semanas han participado en la organización interna, el abastecimiento, la atención a los participantes y las actividades desarrolladas en Sol. Sin embargo, no está claro si siguen funcionando como comisiones completas o si únicamente permanecen algunos de sus miembros. A ellos se suman personas sin adscripción a ninguna de estas estructuras que también rechazan abandonar la plaza.
Especialmente significativa es la situación de las personas sin hogar. Durante las últimas semanas, numerosas personas en situación de calle se han instalado en el asentamiento, tal y como ha podido comprobar este diario. Encontraron entre las tiendas un lugar seguro para pernoctar, alimentarse y socializar. Su presencia ha dado lugar a la denominada Asociación de personas sin hogar, una agrupación constituida durante la propia protesta.
Las comisiones de la Acampada se han distanciado de este nuevo colectivo, con el que hasta ahora han compartido lona, asegurando en un comunicado que se trata de «su propia organización», con su propio «horizonte político», y que no existe una coordinación entre ambas entidades.
Paralelamente, los organizadores hablan de «un protocolo de desmontaje detallado y por etapas», que tratan de liquidar, pero experimentan problemas de ejecución mientras una decena de voluntarios desataba cuerdas y desmontaba lonas.
