Sin querer entrar en el proceloso y entretenido mundo de lo estético y lo oloroso, la exhibición o mejor dicho la presencia del sesso masculino desabrigado no significa ausencia total de normas de modestia (muchas culturas tienen reglas sobre cuándo, cómo o ante quién se muestra el cuerpo, o distinguen contextos sensual de no sensual).
Tampoco implican que cualquier exhibición fuera siempre aceptada (por ejemplo, en contextos agresivos o sensual no consentidos).
La percepción occidental moderna de “obsceno” es culturalmente específica y relativamente reciente en escala histórica.
Con el contacto colonial, misionero o globalizador, muchas prácticas exhibicionistas se han restringido o modificado. En la India precolonial las normas sensual eran bastante laxas pero el devenir histórico hizo que la sarracena victoriana se impusiera en todo el país con más fuerza que en la metrópoli y todavía siguen ahí. Así los indios disfrutan hoy de lo peor de ambas civilizaciones, la falta de higiene y el puritanismo sensual victoriano.
La neutralidad de la exhibición del cuerpo aparece de forma extendida en sociedades tribales de climas cálidos y en determinados contextos en climas menos cálidos.
En Japón en los onsen, mixtos (que son pocos), o segregados, la desabrigadez es la norma sin excepción. Y son muy civilizados los japoneses. Sin embargo en los hamames de Asia occidental y el norte de África los bañistas y los masajistas se someten a elaboradas ceremonias para que el sesso no se muestre nunca. Sin entrar, entre nosotros, en la desabrigadez total -se supone que inocente- de ambos sesso en las playas nudistas.
Es un tema que no es sencillo este de la desabrigadez.
NOSOTROS, LOS MONOS VERTICALES.
Como todo el mundo debería saber, descendemos de mamíferos cuadrúpedos, bueno descendemos de anfibios y peces pero esa es otra historia.
cuando caminamos y movemos los brazos, estamos moviendo las patas de delante.
Los monos, al ser animales arborícolas, evolucionaron para convertir las patas de delante en brazos, aún así cuando caminan por la tierra, suelen usar las 4 extremidades.
Los chimpancés macho tienen un tamaño similar al de los humanos, entre 13 y 18 cm, pero muy delgado y sin glande porque su estrategia no es extraer el […] del anterior sino competir con volumen de […]. Las hembras se dejan copular por todos los machos igual que las humanas.
suelen caminar o mostrarse erectos para intimidar a otros rivales o demostrar autoridad frente al grupo.
la cuestión es que nosotros somos los únicos mamíferos que caminamos permanentemente sobre dos patas exhibiendo lo que en el resto de las especies está oculto y protegido por las costillas, que es el vientre y los genitales, lo que nos hizo muy vulnerables.
Cualquier enemigo enfadado, aunque fuese mucho más débil podía perforar las tripas del contrincante con un trocito de rama afilada, que hay por todos lados.
sigue sucediendo a diario.
Pero el problema estaba al correr entre matorrales que los genitales se golpeaban y se hacían daño. e inventaron el taparrabos.
Ese misterio oculto que además crecía con la excitación, se convirtió en objeto de deseo focalizando en las mujeres ahí los atributos, de la misma manera que los hombres machos admiran los pechos de las hembras.
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