54.000 alumnos menos en Sevilla: la crisis demográfica llega a las aulas
El instituto que recorta una línea de Secundaria no pierde una clase: pierde un ciclo que ya no volverá. En la provincia de Sevilla, la caída de la natalidad ha dejado una previsión demoledora: 54.000 alumnos menos en colegios e institutos en diez años. La etapa más golpeada será Secundaria, con 25.000 estudiantes desapareciendo del sistema, y la administración autonómica ya asume que el modelo deberá reformularse.
La tendencia lleva más de una década encadenando cierres de aulas. No es un problema local: toda España comparte la pendiente, aunque Sevilla la acusa con una sangría de alumnado que obliga a la Junta de Andalucía a plantearse fusiones y reorganización de unidades. La escuela pública no cae porque empeore, sino porque deja de nacer gente.
La cifra que falta: el porcentaje exacto de la caída
El número suena rotundo, pero el análisis se ha quedado corto. ¿Son 54.000 alumnos un 10%, un 20% o un 30% de la matrícula provincial? La proyección no lo detalla, y esa laguna impide calibrar si estamos ante un ajuste duro o un desierto. Lo que sí queda claro es que la tendencia a medio plazo no cambia.
Las guarderías, a contracorriente
Mientras los colegios pierden efectivos, las escuelas infantiles llenan vacantes. El plan de gratuidad puesto en marcha el curso pasado y un leve repunte de la natalidad han disparado la matrícula en la etapa de 0 a 3 años. El mapa escolar se invierte: menos alumnos en la obligatoria y más en la voluntaria.
El dato que descoloca no es la caída, sino la excepción. Un sistema construido para educar a medio millón de escolares ve cómo se vacían sus aulas mientras las guarderías hacen horas extra. Nadie ha explicado aún cómo se adapta un censo que se encoge a un aparato diseñado en tiempos de expansión.