El hilo pasa del piso de Mari Carmen al ático de Ayuso
Cuarenta mensajes en un solo día y el debate se muda de casa. Ya no se discute si aquello era de lujo: se discute quién paga qué y por qué nadie enseña los metros. La frase que lo descoloca todo la firma Antiparticula: «El atico de Ayuso tampoco era de lujo cuando se construyó». A partir de ahí, el hilo deja el barrio y se enreda comparando pisos.
Y en medio, Eric Finch pone el dato que reordena la conversación: según él,
el contrato original estaba extinguido y la inquilina pagaba «entre la cuarta o la quinta parte» de lo que cobraría hoy un inmueble así. Eso, dice, es lo que importa. La etiqueta, no.
Qué se ha sabido
Material nuevo, poco, y lo que entra entra como munición. En el tramo se enlazan dos vídeos de YouTube:
. Karlb pega además un tuit de la cuenta @Punta con un «Menuda inventada» y poco más. Nadie publica los metros del piso.
sinosuke se pone didáctico y suelta la definición de manual: el alquiler es un contrato por el que una persona cede el uso temporal de un bien a cambio de un pago, con arrendador y arrendatario. brotes_verdes pregunta a los que no son de Madrid si el piso de esa funcionaria, por metros y ubicación, es de lujo hoy y lo era hace veinte años. Nadie le contesta con una cifra.
husmeando tira de ironía histórica: «Y Manhattan la compraron por 24 dolares». Heinrich Himmler pide «una casita en Silicon Valley a precio de hace 100 años». Michael_Knight dice que con lo que ganó en la tele esperaba un chalet en la Moraleja. BilloGatos apunta que muy cerca de ahí hay chalets tirando a Conde Casal. AntiT0d0 pregunta, de pasada, qué problema tenía entonces la funcionaria.
Dónde está la bronca
El choque ya no es lujo sí o lujo no. John Connor lo planta en crudo: si vendes a un fondo con la inquilina dentro, vendes a pérdidas, y entonces o hay necesidad o hay falta de criterio. Se inclina por lo primero. Su razonamiento: nadie compra un piso con alguien viviendo dentro que dice que no se va, y el propietario se come un agujero de gastos hasta que la vivienda quede libre.
arangul va por otro lado y sostiene que el silencio sobre los metros es la prueba: los medios y los políticos de Madrid conocen la zona, la parcela y el edificio, y si no han dicho nada concreto, dice,
es porque es un pisazo. Funcional responde que hay madrileños de toda la vida a los que no hace falta dar lecciones sobre cómo creció la ciudad. zapatitos insiste en que en 1940 aquello era un barrio obrero muy humilde y no un sitio de gente acomodada. Pelayo90 matiza: la calle es larga y depende del tramo. VixensAttackMe lanza la pulla: si la gentrificación convirtió un barrio malo en uno bueno, «se te ha escapado». Parásito Alicantino replica que Retiro es centro de Madrid desde hace más de cien años.
También hay quien reparte culpas políticas. Un participante acusa a otro de mentir por interés partidista y varios se enzarzan en quién gobernó qué y cuándo, sin cifras de por medio. Derrochaduros lo resume hablando de efectos colaterales. Otro zanja el caso recomendando que la señora disfrute de lo que votó.
La cuenta que echa cada uno
LuismarpIe sostiene que esa mujer podía haberse ido en los noventa a un piso pequeño en propiedad a las afueras y haberlo pagado sin problema, y que no le interesó. Drobed Yug responde que en Madrid vivir en algo que no sea una habitación compartida ya es un lujo. arangul añade que aquella generación de funcionarios tuvo vivienda en la capital a un coste mínimo. Gigatr0n dice que ha visto imágenes del piso y que modesto no le parece. Obelixyco, por su parte, despacha la zona del bar El Paleto sin entusiasmo.
Qué cambia respecto a antes
Que la discusión sobre el tamaño y el lujo pasa a segundo plano. Entra con fuerza el argumento económico —el contrato, lo que se pagaba, la venta a pérdidas— y entra la comparación con el ático de Ayuso. Eric Finch lo cierra: la etiqueta no tiene ninguna importancia.
Y entra política. Wandeskain vaticina que el asunto de los fondos acabará pasando factura electoral y augura un cambio de gobierno. La pregunta de brotes_verdes sigue en el aire: en todo el tramo no aparece ni una cifra oficial de metros, solo estimaciones y sospechas.