Inditex acelera su salida de España: menos talleres y más Marruecos
En 2015, Inditex trabajaba con 172 fábricas de confección en España. En 2023, la cifra se había desplomado hasta 76. No es un ajuste puntual: es una estrategia. Bajo la presidencia de Marta Ortega y la dirección de Óscar Maceiras, el grupo ha duplicado la velocidad a la que elimina proveedores nacionales y ha encontrado en
Marruecos el relevo perfecto para mantener su producción de cercanía. El resultado es un mapa industrial que se vacía por el norte y se llena por el sur.
Menos proveedores españoles: el ritmo se dobla
Los números comparan dos etapas. Entre 2016 y 2021, con Amancio Ortega al mando, el número de proveedores españoles cayó un 23%, una media del 4,6% anual. Desde 2022, con su hija en la presidencia, la reducción ha sido de casi el 15% en solo dos años: un 7,5% cada año.
El doble de velocidad. En Portugal el giro es aún más brusco: si en el lustro anterior se eliminó un 11,7% de proveedores lusos, en los dos últimos años la poda alcanza el 24,5%, casi cinco veces más rápido.
La foto de las fábricas confirma la tendencia. España ha pasado de 117 fábricas de confección asociadas a proveedores de Inditex en 2021 a solo 76 en 2023. En 2015 eran 172.
Cien talleres menos en ocho años. Portugal, que tenía 887 en 2015, se queda con 348: dos tercios menos. La compañía justifica que la proximidad sigue siendo un criterio clave, pero los datos dibujan un trasvase hacia el sur.
Marruecos, la gran beneficiada
El país norteafricano ha absorbido buena parte de lo que se dejó de hacer en la península. Desde 2015, Inditex ha duplicado sus proveedores marroquíes: de 106 a 216. De ellos, 67 se sumaron entre 2015 y 2021, y 43 solo en los dos últimos años. Las fábricas de confección asociadas a proveedores marroquíes han crecido un 65%, de 211 a 348.
Marruecos ya tiene más talleres que España y Portugal juntos. Turquía, el otro socio cercano, se ha mantenido estable: 186 proveedores en 2023 frente a 194 en 2021 y 183 en 2015.
Bangladesh y Pakistán también ganan peso
La producción lejana no se ha quedado atrás. Inditex pasó de 81 proveedores en Bangladesh en 2015 a 150 en 2023. En Pakistán, de 42 a 69. Son países con mano de obra barata, sistemas políticos autoritarios y economías inestables, según el análisis que acompaña a los datos. La eliminación de proveedores en España y Portugal no ha supuesto un frenazo a la deslocalización, sino una reordenación del mapa.
El debate: ¿patriotismo o cuenta de resultados?
La discusión pública se divide. Hay quien sostiene que Inditex no hace más que optimizar costes en un sector globalizado, y que la culpa es de un marco laboral y fiscal que expulsa la producción. Enfrente, quienes recuerdan que la compañía construyó su imperio sobre la deslocalización y que ahora acelera una tendencia que deja atrás tejido industrial y empleo.
El argumento de la proximidad se usa para justificar Marruecos, pero no para explicar por qué se cierran talleres en Galicia o Portugal. También hay quien apunta al comprador: si el consumidor sigue eligiendo precio sobre origen, el círculo se cierra.
El dato que descoloca no es la cifra de fábricas perdidas, sino la velocidad.
En dos años se ha hecho más que en los cinco anteriores. Y Marruecos, con 348 talleres, ya no es un proveedor secundario: es el nuevo taller de Inditex.