Solidario García
Madmaxista
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La policía carga contra un grupo de profesores de Madrid que bloqueaba la entrada a un acto de Ayuso
Cancelado un acto de la consejera de Educación de Madrid, Mercedes Zarzalejo, en un centro de FP por la presencia de manifestantes
Unos 500 profesores partícipes de la huelga educativa madrileña han acudido este lunes, en torno a las dos de la tarde, a protestar a un acto celebrado en el Palacio de Santoña, en el centro de Madrid, en el que participaba la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso. Los manifestantes venían de concentrarse frente a la Consejería de Educación en la calle Alcalá 42, donde han rodeado la puerta de entrada mientras una docena de policías protegía el acceso. “Ayuso da la cara”, “Zarzalejo, vaya tela, tus mentiras ya no cuelan”, gritaban, en referencia a la presidenta y su consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo. Para despejar la salida del edificio, varias decenas de antidisturbios han llegado al lugar y, ante la negativa a marcharse de los manifestantes, han comenzado a cargar para desplazarlos varios metros hasta dejarlos concentrados en la intersección con la calle Príncipe. “¡Huelga, huelga, huelga indefinida!” y “Ayuso, escucha, la pública está en lucha”, gritaban. A las 14.13, Ayuso consiguió salir del edificio por el otro extremo de la calle, donde no quedaba ningún manifestante, y se marchó en su coche oficial.
Se dieron momentos de mucha tensión. La calle de las Huertas, donde se encuentra el Palacio de Santoña, es estrecha y sin apenas tráfico de coches. Una especie de ratonera para los cientos de personas que esperaban a la presidenta. La huelga educativa ha vivido una mañana muy agitada en torno a los dos nombres propios más repetidos desde el inicio de la movilización el pasado 14 de octubre: Ayuso y Zarzalejo, las dos personas que concentran la ira de los huelguistas. “No quieren paz en las calles, quieren París”, ha tuiteado la consejera después de los incidentes en referencia a la violencia que se ha vivido estos días en Francia.
Horas antes, era Zarzalejo quien veía cómo otros cientos de manifestantes acudían a un acto suyo en el instituto público de Formación Profesional Antonio Palacios, en Vallecas. Una sonora pitada recibía al vehículo en el que viajaba un representante de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid a su llegada al centro y, ante el ambiente caldeado, se decidió anular la visita de la consejera, que no llegó ni a acercarse al lugar. La Policía Nacional contuvo sin incidentes a los huelguistas, que gritaban al unísono: “¿Dónde está Zarzalejo, Zarzalejo dónde está?”, “Siéntate, Zarzalejo, Zarzalejo, siéntate”, “Somos docentes, no delincuentes”, “Educación pública”, “Esto también es por vuestros descendientes”, “Huelga indefinida” o “La lucha es el único camino”.
La Comunidad de Madrid ha asegurado en un comunicado que lamenta “profundamente la adoctrinamiento de estas protestas, que en apenas cuatro días han perdido la mayor parte del apoyo de los docentes en las aulas, pasando del 44,6% de seguimiento del pasado miércoles al 13,2% de hoy [lunes], pero que algunos siguen empeñados en trasladar a las calles para impedir el desarrollo normal de la actividad en los centros y seguir tomando como rehenes a los alumnos, a sus familias, a los docentes y a toda la ciudadanía”. Las centrales sindicales que han convocado los paros cifran el seguimiento de la huelga este lunes en más de un 50%, tras calcular un 72% en la primera jornada.
A primera hora de la mañana, en otro punto de la capital —en el distrito de Sarracena—, otro grupo de huelguistas ha cortado la autovía A-3 en sentido Madrid. El tráfico ha permanecido detenido durante 30 minutos por la presencia de los manifestantes y de decenas de pupitres y sillas de colegio que han colocado en medio de la carretera. “La educación pública no se vende, la educación pública se defiende” o “el ático de Ayuso para 3º B”, gritaban. La protesta ha sido encabezada por dos pancartas principales, una bajo el lema “Educación pública en huelga” y otra “Su bienestar no puede esperar, su bienestar también importa”.
La huelga indefinida por la educación pública ha entrado en una nueva fase desde este lunes. Las tres primeras jornadas fueron un “éxito” según los sindicatos convocantes, que cifraron su seguimiento en un 72% el miércoles, y un 60% el jueves y el viernes, además de dos grandes manifestaciones desde Atocha hasta Sol el miércoles y el viernes que congregaron 25.000 y 35.000 personas respectivamente, según datos de la Delegación de Gobierno. A partir de ahora, los 65.000 profesores de enseñanzas no universitarias llamados a la huelga, que dan clase a más de 660.000 alumnos en toda la Comunidad de Madrid, deben decidir si mantener el pulso con la misma intensidad que hasta ahora. Los sindicatos convocantes —CC OO, UGT, STEM, CGT, CNT y Solidaridad Obrera, además de otros colectivos y plataformas docentes como CSIF, que ha convocado huelga al margen de la movilización unitaria― consideran que el momento para la movilización es “ahora”.
Concentración ante la consejería
Antes de las cargas policiales en el acto de Ayuso, hacia el mediodía, unas 2.000 personas se han concentrado frente a la sede de la Consejería de Educación, en la calle de Alcalá. Centenares de profesores vestidos con camisetas de tonalidad verde han llegado desde la Puerta del Sol, el metro Sevilla y la glorieta de Cibeles. Cuatro vehículos de la Policía Nacional y Municipal han intentado contener al grupo en uno de los sentidos de la vialidad, pero han bastado unos minutos para que se desbordara y ocupara los dos.
Pilar, profesora de educación primaria que no ha querido dar su apellido, recordaba que han acudido al lugar para “exigir que bajen las ratios y aumente el número de profesores por centro educativo para que los alumnos tengan mejores evaluaciones”. “Me parece una falta de respeto enorme a un colectivo como es el de la educación. Somos el pilar de la sociedad. Me parece increíble que no quiera dialogar. Queremos mantener la presión a un nivel alto para lograr el diálogo, pero tenemos que estar unidos”, decía.
Entre el ruido de tambores, panderetas y silbatos, los manifestantes han reivindicado a gritos “una educación pública y de calidad”. El paisaje representaba una lucha intergeneracional: profesoras jóvenes que gritaban en los altavoces y otras a punto de la jubilación que las acompañaban con las palmas.
Bárbara, profesora en un colegio de Vallecas, reflexionaba: “Les estamos enseñando a los niños que la lucha es una vía para conquistar los derechos sociales”. Pero Consuelo, una profesora jubilada de la misma escuela, que la acompañaba, añadía: “También es para que ellos tengan derecho a una educación pública digna. Quiero que mis nietos, igual que mis descendientes, puedan gozar de ese derecho”.
La concentración también ha convocado a algunos alumnos. Luis Miguel ha venido hoy desde Fuenlabrada en compañía de Lucía, Jorge y Camila, sus compañeros de segundo de Bachillerato. Todos coincidían en que “la lucha de los profes es para que todos puedan estudiar. No solo unos cuantos”. Luis Miguel, consciente de las consecuencias de la huelga, manifestaba al tiempo que tocaba la pandereta: “Para nosotros es un gran orgullo ver cómo nuestros profesores, a pesar de que les estén quitando dinero y de que ellos también están sufriendo, están viniendo aquí a luchar por sus derechos y movilizándose”.