El hilo se parte entre «siempre pasó» y «ahora es peor»
Empieza con el caso y a los cuatro mensajes ya no queda nadie hablando del caso. La menor de 12 años electrocutada al subirse a una torreta de media tensión en Navahermosa aparece en la primera línea y desaparece:
40 mensajes en un solo día, el 24 de septiembre, y casi todos van de móviles, de padres y de likes.
Qué se ha sabido
Los enlaces que se pegan son tres. El de
la menor que se subió a la torreta para hacer contenido para redes, el que abre el hilo. El de la ficha del
Hospital La Paz, para seguirle la pista a las quemaduras. Y el que de verdad mueve la conversación:
Bill Gates prohibió a sus hijos tener móvil hasta los 14 años, con la razón que se cita de pasada y que nadie discute: no quería pantallas antes de que hubiera criterio.
En medio aparecen las edades que cada uno se pone en casa. Un forero dice que los suyos no tuvieron móvil
hasta los 16. Otro tiene dos hijos de
12 años, ya en el instituto, con un reloj que localiza y permite llamar, y nada más,
hasta los 14 (3º de ESO) como mínimo. Un tercero apunta también a los 16. Y uno suelta los 30, medio en broma. La lista de umbrales crece con cada respuesta y nadie propone bajarla.
También aparece la DGT. Alguien recuerda su spot de los noventa contra las temeridades de críos, y otro calcula el tráfico que va a tener el vídeo: dice que probablemente sea el más visto de su vida. Le contestan que sigue viva.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos por una pregunta: ¿el impulso es nuevo o solo ha cambiado el escaparate?
La primera mitad defiende que no hay nada nuevo. Un participante lo dice sin rodeos: eso pasaba antes de internet, solo hacía falta un «no hay huevos» o estar borracho. Otro pone el ejemplo de los noventa: cruzarse corriendo la autovía para parar el tráfico como diversión, hasta el punto de que la DGT sacó un vídeo para concienciar a los chavales. Su remate es el que fija la posición:
pero no había móviles.
La segunda mitad no compra la simetría. El argumento central es el destinatario. Antes se hacía para caer bien a cuatro imbéciles del barrio o para llamar la atención de quien te gustaba, dice una forera; ahora se hace para que te den un like desde el anonimato y para farmear aura. Su conclusión: ni caes bien, ni sales con nadie, y la fama dura lo que tarda el siguiente vídeo. Ahí entra la respuesta que más se repite: da igual el motivo, porque el resultado puede acabar siendo el mismo. Los dos se quedan ahí, cada uno en su trinchera.
Y de fondo, la capa que nadie se salta: los padres. Una parte sostiene que a los 12 años es normal no tener cabeza, y que lo que no tiene justificación es que los padres tampoco la tengan. Otra lo formula como pregunta: por qué una niña de 12 años tiene redes sociales. Un tercero le echa la culpa al móvil regalado como si fuera un juguete.
La bronca se envenena por el camino. Dos usuarios se cruzan acusaciones, se piden explicaciones y se contestan con descalificaciones personales hasta que uno corta con un «fin».
Ninguno de los dos mueve un centímetro su posición original: lo que cambia es el tono, que pasa de discutir sobre el destinatario del riesgo a discutir sobre quién es más necio. El resto del hilo sigue a lo suyo, con chistes y con gifs, como si la refriega fuera un espectáculo aparte.
Qué cambia respecto a antes
El caso concreto se da por cerrado y no se vuelve a él. Lo que entra de verdad es el asunto de la edad mínima del móvil, con Bill Gates como aval y con cada forero poniendo su propia línea roja. También entra una corriente que no había aparecido: la que sostiene que el problema no es el vídeo ni la torreta, sino haberle dado un teléfono con redes a una cría de 12 años.
La edad del primer móvil, cada cual la suya
El hilo deja una lista de umbrales: 14 años, 16 años, 3º de ESO, un reloj localizador en lugar de teléfono, y un «30 años» que es una broma. Nadie discute la edad de la chica. Todos discuten a partir de qué edad se puede confiar en quien lleva el móvil en el bolsillo.