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Los hábitos de compra en…
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Las marcas blancas ya no son solo para ahorrar, sino que se han convertido en la opción preferida de los españoles, copando más de la mitad de la cesta de la compra en volumen y casi la mitad en gasto.
Parece que la cosa ha cambiado. Aquello de que las marcas blancas eran solo para los que iban justos de presupuesto, se está quedando atrás. Ahora, lo que vemos en los supermercados, y lo que nos llevamos a casa, es una clara apuesta por ellas. Los datos son contundentes: en España, la marca propia ya se lleva el 53,8% del volumen total de lo que compramos en gran consumo, excluyendo los productos frescos. Esto significa que más de la mitad de lo que pesa o abulta en nuestras bolsas son productos de marca blanca.
Y no es solo que cojamos más cantidad, sino que también gastamos más en ellas. De todo lo que ponemos en el carro para la alimentación habitual, el 46,3% del dinero se va en estas marcas. Para que te hagas una idea, cada hogar se deja unos 25 euros a la semana en ellas, lo que suma unos 1.306 euros al año. Y ojo, que este gasto ha subido un 3,8% respecto al año pasado. La gente las compra un montón, de hecho, las familias van a por ellas una media de 104 veces al año, o lo que es lo mismo, dos veces por semana. Si miramos a tres años vista, seis de cada diez españoles confiesan que han aumentado su consumo de estas marcas.
Lo curioso es que esta tendencia no solo se explica por la cartera. La confianza que la gente ha depositado en estas marcas está haciendo que cambiemos de supermercado. De hecho, a tres de cada diez españoles les ha pasado que han cambiado de tienda solo por las ofertas y los precios que encuentran en las marcas propias. Es un tira y afloja que está reconfigurando la fidelidad a los establecimientos.
El arraigo es tal que hay quien ya no se complica la vida. Un 19,2% de las familias dice que solo compra productos de marca de distribuidor, sin mirar las marcas conocidas. Y otro 36,4% llena su cesta mayoritariamente con ellas, recurriendo a las de fabricante solo cuando no hay más remedio o para algo muy específico. Es un cambio de mentalidad importante.
Y no es que esto pase solo aquí. A nivel europeo, España está muy bien posicionada. Según datos de la consultora Circana, centrados en supermercados e hipermercados, España es el segundo país de Europa donde más se consumen las marcas propias en valor, con un 52%. Solo nos ganan los Países Bajos, que están en el 55%. Nos ponemos por delante de otros pesos pesados como Alemania (44%), el Reino Unido (44%), Francia (36%) e Italia (31%).
Lo más interesante es que esta dinámica no es solo por la inflación que llevamos sufriendo desde hace tiempo, con el agosto pasado marcando otro mes con la tasa más alta de las grandes economías europeas. Los responsables del sector aseguran que la marca propia ya no es una opción secundaria para ahorrar, sino que se ha convertido en la opción preferente. Hay una predisposición activa a probar cosas nuevas, y cuando la experiencia es buena, los propios consumidores se convierten en los mejores comerciales, recomendándola a su gente.
Los hábitos de compra en…