La clase baja toca fondo: el percentil alto no llega a fin de mes
Estar en el percentil más alto de salarios brutos en España ya no garantiza comprar una casa. Quienes cobran por encima de la media cuentan que viven de alquiler, ahorran con lo justo y necesitarían un crédito disparatado para entrar en una hipoteca. Con ese panorama, el salario más habitual, el que cobra la mayoría, no llega ni a los 1.500 euros mensuales.
Portugal, el espejo que nadie quiere mirar
Hay quien sostiene que el 90% de la población es ya clase baja. Otros creen que todavía queda mucho por bajar y ponen a Portugal como espejo: sueldos más bajos que en España, precios casi iguales y pisos que en zonas como Olhao superan los 700.000 euros. La productividad se ha convertido en la excusa de cabecera para recortar vacaciones y exigir más horas, con el argumento de que quince días son suficientes.
El diagnóstico que se extiende es duro: España camina hacia la pobreza verdadera, no como bache temporal sino como estructural. Si el percentil alto no cuadra los números, ¿qué le queda al resto? La pregunta queda abierta, y la respuesta no aparece en ninguna estadística oficial.