Generales franceses: una carta de 2021 ya avisaba de «guerra civil»
Una veintena de generales retirados y más de mil militares franceses firmaron en abril de 2021 una carta abierta dirigida a Emmanuel Macron. El texto, publicado en la revista conservadora
Valeurs Actuelles, pedía al presidente que se pronunciara «en defensa del patriotismo» y sostenía que la situación, de no corregirse, llevaba a la «desintegración» del país y, en último término, a la «guerra civil». No reclamaban una reforma concreta: bastaba, decían, con aplicar «sin flaqueza» las leyes que ya existen. El escrito sigue circulando cada vez que Francia se enciende.
Qué dice la carta íntegra
El manifiesto arranca con un «Francia está en riesgo, varios peligros mortales la amenazan». Sus firmantes se presentan como soldados que, aun jubilados, no pueden «permanecer indiferentes al destino de nuestro hermoso país». A partir de ahí despliegan una lista: la discriminación que, «a través de un cierto antirracismo», busca crear odio entre comunidades; la presión que atribuyen al islamismo y que, aseguran, «lleva a la secesión de muchas partes de la nación»; y las manifestaciones de los chalecos amarillos, donde sostienen que la policía actúa como chivo expiatorio mientras los gobernantes miran hacia otro lado.
El tramo más citado es el cierre. «Si no se hace nada, el debilitamiento seguirá extendiéndose inexorablemente», advierten, hasta provocar «la intervención de nuestros compañeros activos en una peligrosa misión de proteger nuestros valores civilizacionales». Y añaden: «mañana la guerra civil pondrá fin a este caos creciente, y las muertes, de las que ustedes tendrán la responsabilidad, se contarán por miles». Firman veinte generales, con nombre, empleo y arma.
La fecha que cambia la lectura del texto
El manifiesto no es nuevo. Está fechado en abril de 2021 —una reproducción en prensa española lo sitúa el 27 de abril— y en su día tuvo más eco mediático que consecuencias. Hay quien recuerda que la versión que circuló primero llegó recortada y que el párrafo final, el de la intervención de los compañeros activos, quedó fuera de algunas reproducciones. Recuperarlo entero cambia el tono: la amenaza de que el ejército actúe por su cuenta no era un añadido de tertulia, estaba en el original.
La respuesta oficial: retirar el contenido sensible
La réplica no fue al texto, sino a su eco. Se difundió una declaración atribuida a Macron según la cual se tomarían «en las próximas horas, varias medidas para eliminar el contenido sensible publicado en las redes sociales». Es decir: no se discutía la tesis, se apagaba el altavoz. La lectura de ese movimiento es doble. Para unos, es la prueba de que el diagnóstico incomoda porque acierta. Para otros, la constatación de que hay dos Francias hablando de desintegración sin escucharse.
Natalidad, coste de vida y relevo demográfico
Bajo el aviso de guerra civil late un debate económico que no aparece en la carta: el relevo demográfico. Una parte del análisis sostiene que el problema europeo no es la falta de voluntad de tener hijos, sino la imposibilidad material. Se argumenta que la gente trabajadora «no tiene ni dinero ni tiempo para hacerse cargo de hijos», con jornadas que dejan el hogar vacío, y que el sistema de ayudas no corrige el desequilibrio. La tesis del reemplazo se mezcla con la queja por el coste de la vida, y el resultado es un cóctel difícil de desmontar con datos, porque los datos, según quién los lea, dicen cosas distintas.
Conspiraciones, masonería y lecturas geopolíticas
Como suele ocurrir, la conversación deriva. Aparecen teorías sobre la masonería, sobre un supuesto poder oculto que movería los hilos de las logias y sobre orígenes de élites que se remontan a reinos desaparecidos. Conviene decirlo claro: nada de eso está respaldado por pruebas y, en su mayor parte, mezcla datos históricos ciertos con interpretaciones que no se sostienen. Lo verificable es que el aviso militar llegó por escrito, con nombres y apellidos, y que la discusión sobre si Francia se rompe no se ha apagado desde entonces.
Las lecturas políticas: del aviso a la urna
Hay una corriente que lee la carta como pieza de un ciclo: los militares avisan, el poder no reacciona y la ciudadanía acaba votando la alternativa que prometía orden. En esa línea se sostiene que los franceses «ya pudieron elegir» entre dos modelos y que ahora cargan con el resultado. Otros replican que una carta de generales retirados no mueve un voto y que confundir un manifiesto con un programa es el error clásico. Y, cómo no, el irredentismo de sobremesa: hay quien propone recuperar el Rosellón y la Cerdaña mientras el vecino se distrae.
¿Cuántos avisos más hacen falta para que el asunto se discuta en serio, o la carta era exactamente lo que parecía: una columna de opinión con galones?