Tailandia 0,9 y Taiwán 0,6: el contraejemplo asiático del hilo
La pelea por la natalidad se muda de continente. Gohan del Futuro suelta Tailandia (
0,9) y Taiwán (
0,6) y burbubot le da la vuelta al argumento en dos mensajes: si Seúl, Bangkok y Taipéi paren igual o menos sin feminismo de Estado subvencionado, el factor común no es el discurso. Mientras, jeiper enlaza la nota de El País del 24 de septiembre —la pobreza sube al
32,2%— y ATARAXIO vuelve con un vídeo sobre el declive europeo y una predicción: los robots con inteligencia artificial reemplazarán a los hijos, a los amigos y a las parejas.
Qué se ha sabido
No hay informe nuevo. Llegan cifras sueltas y un enlace. Gohan del Futuro pone las asiáticas sobre la mesa: Tailandia en
0,9 hijos por mujer, Taiwán en
0,6. burbubot recoge el guante y dice que el vídeo que se comenta
vende el síntoma como si fuera la causa. ATARAXIO deja su material (
el reel que abre el debate) y repite que ahí está la demostración «más clara» de la degeneración y el declive europeo.
jeiper pega la nota de El País fechada el 24 de septiembre:
la pobreza vuelve a subir en Argentina y alcanza al 32,2% de la población.
burbubot reparte culpas hacia atrás. Los quince años de prosperidad kirchnerista fueron, según él, «soja a 600 dólares y datos del INDEC cocinados». Y del otro lado, Martínez de Hoz era monetarista, pero el desastre de los 70 incluía gasto público al
40% del PIB y sindicatos dentro del chiringuito. Los dos bandos, dice, endeudaron e imprimieron. Remeros añade una cifra doméstica:
20 años más de hipoteca por un piso en Aluche.
Dónde está la bronca
Cultural contra económico, otra vez, pero con Asia en medio. Típico Catalán Agarrao lo deja claro: «el principal factor que influye en ello no es económico, si no cultural», y sostiene que cada vez más hombres están hartos del coste de formar una familia. burbubot responde con el precio: en sociedades hipercapitalistas, con jornadas laborales de esclavo y vivienda inalcanzable, el resultado es el mismo o peor, así que lo que manda es «el coste de criar a un hijo frente al coste de no tenerlo».
BudSpencer abre una tercera vía que nadie había puesto encima de la mesa: la emigración. «Esto es lo que ocurre en un país cuando gran parte de su población en edad reproductiva ha emigrado». jotace lo lleva al chiste —«¿queda algún argentino en Argentina?»— y ELiluminado contesta con el paro. Pollepolle pone el contrapunto: fuera de Buenos Aires, dice, el país es mestizo, con la población originaria de la tierra. Remeros remata con las reagrupaciones familiares: «otros cinco millones vienen mínimo».
En otro flanco, makoka se engancha con los liberales del hilo por la creación de dinero: el Estado crea dinero con el déficit y los bancos con los préstamos, y a los segundos nadie les pone el grito en el cielo. Enlaza un vídeo sobre pignoración de deuda para apalancarse en compra de inmuebles y avisa de que simplifica mucho.
theelf vuelve a los ciclos: «yo recuerdo los ultimos 40 años y mantiene esos ciclos». JyQ lanza la pulla de ida y vuelta: aquí no se quiere que el PSOE peronice España, pero en Argentina se pide que el peronismo siga. Galvani lo atribuye todo a una costumbre social: «El que cada vez que salgas de casa, o estés dentro, te intenten timar, liar, robar... Es algo social». Falnesatar, de paso, culpa a «los mismos de siempre» del negocio espacial.
Y sigue el ruido de fondo. Hay participantes que celebran que la natalidad caiga y alguno que responsabiliza al conjunto de la población argentina de cómo van las cosas. Otro sostiene que Argentina es el país más feminista que ha visto, más incluso que España. Opiniones, sin más.
Qué cambia respecto a antes
La rectificación sobre África se queda donde estaba: nadie la reabre. Lo nuevo es Asia como contraejemplo, con Tailandia y Taiwán funcionando como la prueba que burbubot necesitaba. La pobreza del 32,2% entra al hilo por la puerta del enlace de jeiper. La diáspora deja de ser un chiste suelto y pasa a argumento demográfico: si se ha ido la población que tiene hijos, el número baja solo. Y makoka amplía el eje del dinero: ya no es solo el déficit del Estado, es también el crédito bancario.
Nadie pone fecha al desenlace. El hilo cierra la jornada sin que se mueva una ficha.